Raúl Ordóñez

Cultura digital, running y reflexiones personales con acento andaluz

El camarero que valía

Desorientado y cansado. La siesta no ha resultado cómoda ni placentera. Aún no sé ni por qué estoy aquí delante. Escribo y borro porque digo estupideces. Escucho la banda sonora de Amelie y se me viene a la cabeza el pobre cámarero del bar en el que desayuno.

Se llama Paco, pero casi nadie sabe su nombre. Lleva tres meses trabajando y es un poco torpe. Las copas y los platos vuelan al llegar a sus dedos. Un grito del jefe, una voz del hijo del jefe, incluso de la mujer, sirven para dejarlo humillado ante lo más profundo de su ser. La gente devora sus tostadas, habla de dinero y política. Sin saber que Paco existe. Sin saber que necesita una palabra de ánimo para mostrarte la más sincera de sus sonrisas.

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6 Comentarios

  1. Hay tantos pacos en el mundo, en sierta forma o quisas en algun momento y lugar todos fuimos paco alguna vez.
    Cariños a paco y tu me gusta tu blog te leo

  2. lua

    Jasp, te he leido en el blog de una amiga y decías: “A mi me hace sentir feliz leer cositas en gallego ;)”

    Eres paisaniño?

  3. Digamos que casi como lo fuera. 😉 …

  4. jio

    el chiste del post de arriba es muy gracioso.
    aunque este post (que se me acumulan) me gusta más, y por eso firmo este. me gustan las historias de gente como paco. yo también estoy preparando algo parecido de un bar al que acudo a tomar bocatas… ale “piter”…. ba

  5. Estoooo de que cafetería hablamos ? xD

  6. Cafetería línea, casi al lado de la estación de autobuses, en coca de la piñera 😉

Comentarios cerrados.

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