Raúl Ordóñez

Cultura digital, running y reflexiones personales con acento andaluz

La mano invisible

Hoy mi buen amigo Salva me pidió que le hablara de la Mano Invisible. Por eso, me ha parecido interesante, publicar un post, recordando viejos tiempos, donde arduos conceptos teóricos económicos rondaban por mi cabeza.

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Comencemos dejando claro el concepto de libre mercado o capitalismo que a fin de cuentas, es casi lo mismo:

Los individuos de las economías de libre mercado persiguen sus propios intereses, tratando de buscar lo mejor para sí mismos sin interferencia del Estado.

La idea de que un sistema de este tipo podría funcionar bien para resolver los problemas de qué, cómo, y para quién (preguntas a la que debe hacer frente cualquier sociedad), es uno de los temas más viejos y tratados en la economía.

La formulación más importante, quizás por ser la primera más seria, es la de Adam Smith, economista y filósofo escocés, cuyo libro, La riqueza de las Naciones (1776) sigue siendo un clásico en la economía de libre mercado.

Smith sostenía que los individuos que buscan su propio interés son llevados “como por una mano invisible” a hacer cosas que van en interés de otros y de la sociedad en conjunto.

¿Cómo funciona esto? Supongamos que por ejemplo Salvador de la Vega desea hacerse millonario. Este es un objetivo que parece que va enteramente en su propio interés. Para lograrlo descubre una nueva forma de producir un bien que mejora la vida de todos los que lo utilizan (por ejemplo un blog con más de 500 visitas diarias y con tres botones de paypal en el que se hable de política, y más en concreto de política socialista; en el que se analizaran autores y teorías; se pongan libros a la venta, incluso un canal de televisión digital por internet, que con el tiempo tuviera su propia productora, DeLaVega Productions…).

Como vemos, según esto, Salva no sólo contribuiría al bienestar de la sociedad, sino que haría que ésta mejorase al crear puestos de trabajo y oportunidades. Es decir, de la Vega, desplazaría la curva de posibilidades de producción de la sociedad hacia fuera y se convertiría en millonario al mismo tiempo.

Smith afirmó que un grupo de individuos que siguiera cada uno su propio interés sin una dirección central, podría crear una sociedad coherente en lugar de una jungla. A esta acción no dirigida, la llamo Mano Invisible.

La percepción de este autor fue sorprendente, tanto, que aún los economistas modernos han analizado las condiciones en las que funciona bien la mano invisible, pero también han constatado, que en otras ocasiones, desgraciadamente muchas, funciona terriblemente mal. Tan mal, como un capitalismo agresivo ¿por ejemplo? que olvida a los más débiles.

Ea, otro día, a ver si alguien me pregunta por Marx, que ese da más juego.

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16 Comentarios

  1. Nube

    La recomendación para tratar éste tema…, te la dió Salva ANTES o DESPUÉS de llamar a la radio el sábado por la noche? xD

  2. Hay que respetar a Adam Smith por su gran aportación al estudio de la Economia, lo penoso es que algunos crean en él como en un profeta y no se den cuenta que el mercado no es eficiente para repartir los bienes como creía Adam Smith.

    Analizando el pensamiento de Adam Smith y sus intenciones, es fácil prever que actualmente Adam Smith pensaria de otra manera.

    Te propongo un tema clásico para comentar: el trabajo y la plusvalía. (Llamame rojo)

  3. Raul, mil gracias por este gran post. La verdad es que ha sido toda una sorpresa. Esperemos que este concepto me salga en el exámen de Organización de Empresas, pues lo tengo bastante claro.

    Muchas gracias. De todos modos pienso que eres un liberal y que no cuidas a los pobres. Explotador!!!!

    ¡¡LA TIERRA PARA QUIEN LA TRABAJA!!

    XDDD

    Un saludo.

  4. Hay niño me has hecho acordar a la facultad con adam Smith, pero aun recuerdo ese libro como el padre nuestro asi lo estudie jejeje
    cariños

  5. Que bien aprender cosas nuevas leyendo tu bitácora 😉 Yo sabía que el Adam Smith tenía que ver algo con la economía, pero no tenía ni idea sobre sus teorías.

  6. Yo pido ese de Marx 😀
    Su economía política es de lo mas interesante. De hecho uno de sus orígenes es el mismo Smith…
    A por ella Jasp
    😉

  7. O sea… que el post ese… era para que… ¿Salva no tuviese que estudiar ese tema?

    Jasp… pásale una jugosa factura por la clase particular… xDDD

    En fin… una teoría más, de esas que llaman clásicas. Ya te veo hablando del tal Keynes, que tanto mola a ciertos políticos. 😉

  8. Keynes también tiene su puntillo 😀

  9. James

    Si en la economía de libre mercado,donde se produce solamente una pequeña parte de todos los actos sociales, se puede hablar de mano invisible, con mayor motivo se podrá utilizar este término a la hora de estudiar el comportamiento global de una sociedad, incluso el individual, a través de la multilateralidad de causas y efectos que se produce en el actuar cotidiano de sus individuos. Todo ello sin tener que recurrir a la explicación de una fuerza suprema omnisciente.

  10. radamanthis

    excelente el articulo me sirvio bastante, gracias

  11. Ari

    La mano invisible ya no aplica, es más invisible Coperfield.

  12. nely

    Alguno de ustedes sabe que tiene que ver eso de la mano invisible con el concepto de equilibrio económico,sus comentarios me ayudarian, gracias.

  13. Juanes

    Se nota claramente que TODOS hablan, sin haber leido la obra de Adam Smith COMPLETA, seguro solo han leido un capitulo o fragmentos.

    En la primera sección del Capítulo II del Libro IV de su obra, refiriéndose a la acción individual de las personas, Adam Smith escribe la siguiente frase:

    ‘Ninguno por lo general se propone originariamente promover el interés público…. Cuando prefiere la industria doméstica a la extranjera, sólo medita su propia seguridad, y cuando dirige la primera de forma que su producto sea el mayor valor posible, sólo piensa en su ganancia propia; pero en este y en muchos otros casos es conducido, como por una mano invisible, a promover un fin que nunca tuvo parte en su intención.’

    Esa es la única vez que la palabra ‘invisible’ aparece a lo largo de las mil sesenta y una páginas que tiene la obra. Sin embargo, la ‘mano invisible’ quizás es la metáfora más usada en la argumentación económica, tal vez superada solo por aquella otra famosa metáfora del ‘libre juego’ entre oferta y demanda.

    Desde luego, lo que suele resaltarse es la posibilidad de que la ‘mano invisible’ logre transformar parte de las ganancias del comerciante y del productor en ganancias para el resto de la población; posibilidad que no podría ser negada ni siquiera por el más radical adversario de la economía de mercado.

    Pero el mito levantado alrededor de esa metáfora consiste en convertir esa posibilidad –‘en este y en muchos otros casos’- en la creencia de que la ‘mano invisible’ siempre conducirá al bien común; creencia que es negada una y otra vez por el propio Adam Smith, por ejemplo cuando explícitamente intercede por la necesidad de legislar:

    ‘Dos objetos son los que presenta la economía política, considerada como uno de los ramos de la ciencia de un legislador y que debe cultivar un estadista: el primero… habilitar a sus individuos y ponerles en estado de poder surtirse por sí mismos de todo lo necesario; y el segundo, proveer al Estado o República de rentas suficientes para los servicios públicos y las expensas o gastos comunes, dirigiéndose en ambos objetos a enriquecer al Soberano y al pueblo como tales’.
    Cuando expresa más temor por la ambición privada que por la tiranía pública:
    ‘Puede decirse que la caprichosa ambición de algunos tiranos y ministros, que en algunas épocas ha tenido el mundo, no ha sido tan fatal al reposo universal de Europa como el impertinente celo y envidia de los comerciantes y fabricantes’.
    Y cuando advierte que la codicia de algunos individuos puede juntarlos en conspiración contra el beneficio común:

    ‘Rara vez se verán juntarse los de la misma profesión u oficio, aunque sea con motivo de diversión o de otro accidente extraordinario, que no concluyan sus juntas y sus conversaciones en alguna combinación o concierto contra el beneficio común, conviniéndose en levantar los precios de sus artefactos o mercaderías’.

    Así, el propio Adam Smith antepone la necesidad de legislar, frenar ambiciones y defender el beneficio común, por sobre el imprevisto accionar de la quimérica ‘mano invisible’.

  14. Mònica

    Porfavor quisiera que m respondan que opinaba Adam Smith acerca de la Economìa, osea cual era su visiòn. Gracias

  15. sandra

    En fin que me han recomendado en introducion a la economia de la Diplomatura de Turismo que buscara sobre Adam Smith “la mano invisible”, laissez faire y economía de mercados, aún no se bien para qué, no sé si porque vengo de letras puras, me siento un poco perdida si algún entendido desea darme una introduccióna estos temas, ahí está mi mail, gracias

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