Raúl Ordóñez

Cultura digital, running y reflexiones personales con acento andaluz

La imagen de la casualidad

Me ha ocurrido una de esas casualidades que convierten la Red en un lugar irresistiblemente único, diferente y especial.

Como recordaréis hace aproximadamente un año, en diciembre de 2007, regalé a Wendy por su cumpleaños nos regalamos, un viaje a Roma muy romántico.

Estuvimos parando en un hotel de Via Carlo Alberto, muy muy cerquita de la Iglesia de Santa María La Mayor y la estación central Términi. Me llamó la atención a la salida del hotel, encontrarme en el suelo un “buenos días” que algún enamorado o enamorada le había dejado a su princesa. Tanto que lo fotografié:

Bon Giorno Princessa...

La mágica coincidencia comienza cuando ayer visitando el blog de Ciudad de París me encuentro con este post donde “París” publicaba una fotografía muy similar (con una dedicatoria en el suelo) y comentaba:

Hoy en una de las calles, frente a un portal, ha aparecido esto:
Y París, con ese ligero color que da la verguenza ajena, espera que ya que han hecho participes a toda la ciudad de la declaración, también lo hagan con la respuesta …

Inmediatamente me acordé de aquella estampa de Roma y dejé un comentario explicando la similitudes…

Pero cuál fue mu sorpresa cuando al rato veo que “París” deja un comentario en mi foto de Flickr diciendo:

Qué Casualidad! Tengo esa misma foto de Roma un año y tambien le dedique un post.
Es lo que tiene llevar la cámara siempre en el bolso … Esta claro que en el fondo da igual la ciudad y el idioma, al final todos nos parecemos.

Y efectivamente… cuando abrí el enlace del post de París, allí estaba en su blog, esa misma imagen que a los dos nos había llamado la atención con justo un año de diferencia. A ella en diciembre de 2006 y a mi en diciembre de 2007:

Nadie la había borrado del suelo. La declaración de amor seguía en aquella Via Alberto. Así que hoy, casi un año después de mi fotografía y dos de la de “París” se me encendió la bombillita y pensé que quizás el coche de Google había pasado por aquella calle y también había captado la misma imagen. El resultado:

Las palabras ya no están; ¿el servicio de limpieza?, ¿las lluvias?, ¿los editores de Google Maps?… ¿quién serán la entrañable pareja de enamorados?, ¿habrá alguien más que haya fotografiado esta estampa?, ¿casualidades? casualidades, casualidades….

Anterior

Recetas para la crisis

Siguiente

Consejos para trabajar frente al ordenador

  1. Me ha encantado tu post. Son las casualidades mágicas de la red.

    Besos

  2. Esos detallitos (yo el otro día encontré de casualidad a un profesor mío de la secundaria) hacen que la red sean un sitio especial 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén