El sábado pasado tuve la oportunidad de ver en directo en la sala Clavicémbalo de Lugo, al humorista gallego Carlos Blanco. Wendy me había hablado muy bien de él y ya le había visto alguna vez por la tele y YouTube.

Pero tengo que reconocer que el directo no tiene comparación. La conexión de Carlos con el público es casi instantánea; su retranca gallega y su acento costero, con jeada y seseo de serie, se encargan de hacer el resto. Para mis compatriotas andaluces os diré que este hombre es como el Manu Sánchez de aquí, haciendo bromas con su tierra y con la gente de su tierra. Os dejo con un momento de su actuación.