En estos tiempos que corren, es importante ser hábil e inteligente en la búsqueda de empleo. Ya no sólo vale presentar un buen expediante o tener buenos contactos. Hay que saber anticiparse a los acontecimientos y sobre todo, impresionar.

Eso es lo que hizo Alec Brownstein, un joven publicitario de Filadelfia que pensó cuál era el camino más corto para llegar a los directivos de la empresa para la que quería un puesto de trabajo. La respuesta, como siempre, estaba en Google. Se gastó 6 dólares (4,75 euros) para comprar los nombres de los directivos de la compañía en Adwords (el sistema de publicidad del buscador) y llamar la atención de estos cuando se buscaran así mismos.

Simplemente brillante.