Antes que nada, tenéis que ver este vídeo. Pasando el ratón por encima comprobaréis simultáneamente cómo creemos vernos cuando vamos borrachos y lo que en realidad estamos haciendo. Seguro que más de uno o una… se siente identificado 😉

Y ahora, si os pica el gusanillo, podéis conocer por qué se produce este singular fenómeno en este artículo que hemos publicado en ABC.