Camino de una reunión hoy, he pasado delante de la Catedral de Lugo y me acordé de una noticia que leí hace poco. Resulta que durante los trabajos de restauración que llevan desarrollándose desde el mes de mayo y que están a punto de finalizar, se ha encontrado un auténtico tesoro en el techo del templo. Así que he entrado para descubrirlo…

Se trata de unas impresionantes pinturas, que misteriosa y desgracidamente estaban escondidas y ocultas tras una capa oscura de suciedad, de humo y de barnices oxidados. Un conjunto mural barroco, de los mejores que hay en Galicia y que, salvando las distancias con la Capilla Sixtina de Roma, no deja indiferente a nadie.