Raúl Ordóñez

Cultura digital, running y reflexiones personales con acento andaluz

El futuro del cine está llamando a la puerta y la puerta está a punto de abrirse

La Red aún no forma parte de la actividad económica del cine”, esas fueron las defensivas palabras del director de la Academia de cine, Enrique González Macho, durante su discurso en la gala de los Goya celebrada hace apenas tres días en Madrid.

Teniendo aún en la memoria muy fresco el que el año anterior había pronunciado su antecesor en el cargo, Alex de la Iglesia, no hay que ser muy avispados para entender que se trataba de una auténtica pataleta -a la desesperada-, sin pies ni cabeza, para intentar evitar lo inevitable. ¿A quién pretendía convencer?

De hecho, el propio Alex de la Iglesia no tardó en ofrecer su réplica a través de una impresioante carta enviada a El País, en la que, balo el título “El vacío ya está bajo nuestros pies” ratifica su famoso “Internet es la salvación de nuestro cine” y responde de forma muy acertada y coherente:

La relación entre productores de contenidos y consumidores ha cambiado para siempre. Es una realidad imparable. Demos el primer paso o lo darán por nosotros. Hablemos, discutamos cómo hacerlo, pero no demos marcha atrás. Se necesita valentía, pero no creo que orgullo”>La relación entre productores de contenidos y consumidores ha cambiado para siempre. Es una realidad imparable. Demos el primer paso o lo darán por nosotros. Hablemos, discutamos cómo hacerlo, pero no demos marcha atrás. Se necesita valentía, pero no creo que orgullo

Efectivamente, no hay más que mirar a nuestro alrededor, a nuestro día a día, para comprobar que Internet ya forma parte activa de nuestra vida, de nuestra existencia. Nadie queda inmune a la red. Las personas, las empresas y las instituciones interactúan hoy como nunca antes hubiesen imaginado… y este solo es el principio.

La influencia de la red se extiende a todos los ámbitos posibles, todos: educación, periodismo, literatura, ciencia, política, música, televisión, radio… y el cine no va a ser menos. Internet ha ido llamando una a una, a la puerta de todas las industrias conocidas. La mayoría de ellas, aunque reticentes al principio, han terminado por abrir paso a la realidad que hoy nos rodea y poco a poco vemos como cada uno de estos sectores reconvierten sus modelos y estructuras para adaptarse al nuevo medio.

¿Quién le hubiese dicho a Matías Prats que sus programas de radio podrían ser escuchados por millones de personas en todo el mundo, en cualquier parte, a cualquier hora, y desde cualquier dispositivo que no fuera una radio? ¿A Miguel Delibes, que sus libros podrían ser leídos con unas tabletas que no huelen a papel y que podría añadir un prólogo en vídeo? ¿A Maira Gómez Kemp, que junto al logo de TVE, aparecería un hashtag de Twitter con el que millones de espectadores podrían debatir en tiempo real sobre cada uno de sus programas? ¿Quién? #123respondaotravez

Falta aún mucho por caminar, repito. Este solo es el principio de una auténtica transformación que no olvidaremos y todo aquel que no se adapte al nuevo ecosistema, como diría Darwin, no sobrevivirá. Y llamadme iluso, pero no sé por qué, creo que durante este mes de febrero de 2012, y con la que está cayendo, muchos profesionales del mundo del cine, están mirado por fin a través de la mirilla del futuro y están dispuestos a abrir la puerta. De hecho, ya hay algunos que la han entornado: Telecinco, productora de ‘No habrá paz para los malvados’, ofrece la descarga del filme en alta calidad por 4,72 euros.

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2 Comentarios

  1. Cada vez, la ‘bola’ de internet se va haciendo más y más grande y es imparable. Puedes dejar que te golpee y te aplaste o puedes subirte y continuar creciendo con ella.

  2. Cuando escuché este discurso en directo me quedé de piedra, no me lo podía creer. Ahora, lo vuelvo a ver, no salgo de mi asombro. Estos señores no tenían que estar ahí, hacen más daño que otra cosa. Con este pensamiento sólo tiran piedras contra su propio tejado. Reman a contracorriente

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