1. “Invéntate” una noticia falsa, pero de gran trascendencia y publícala en Twitter. Por ejemplo que “Iniesta donará su prima de la Euro (300.000 €) a los afectados por el incendio de Valencia. Nos lo acaba de confirmar el Ayto. de Valencia
2. Borra el tuit anterior.

El de @Abel_Romera_AS es un claro ejemplo de cómo perder tu karma o reputación digital como periodista y de paso, poner en tela de juicio la de un periódico entero.

Por supuesto cualquier persona tiene el derecho a equivocarse y pedir disculpas, pero el caso de Abel, actualmente en el diario deportivo AS (tal y como reza su nombre de usuario) duele especialmente porque viola dos reglas fundamentales del circuito de información. La primera, en su profesión: veracidad; nunca publiques una noticia sin confirmar las fuentes. La segunda, en el medio: carta en la mesa queda presa; desde tiempos inmemoriables la red exige a cualquiera que quiera participar en el juego de La Conversación ser humilde y completamente transparente y eso implica no borrar algo que se ha publicado, ya sea en un blog, en Twitter, en Facebook… y, en todo caso, realizar nuevas actualizaciones.

En fin, mucho ánimo, que de todo se aprende.

Vía | Kurioso