Suscribo todos y absolutamente cada uno de los párrafos de este post de Juan Varela (@periodistas21) en el que reflexiona sobre las consecuencias mediáticas que ha tenido el uso de la red y la tecnología durante el caso de la Maratón de Boston:

Cuando la frontera entre lo real y lo virtual se difumina, la responsabilidad es imperiosa o convertiremos el mayor instrumento de libertad ofrecido por la tecnología en una cárcel vigilada por tontos interactivos. La velocidad de la red demanda más y mejor periodismo, más y mejor pensamiento. Al ritmo de la comprensión, no del rumor.

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