Raúl Ordóñez

Cultura digital, running y reflexiones personales con acento andaluz

La segunda obra más costosa de la historia de Jaén

La segunda obra más costosa en la historia de la ciudad de Jaén es el tranvía; fue inaugurado en 2011, después de dos años de traumáticas excavaciones y cortes de tráfico, contando con un presupuesto total de 120 millones de euros.

La primera, fue la Catedral de Jaén, obra maestra de Andrés de Vandelvira y joya del renacimiento español; terminó de construirse el año 1724 tras décadas de trabajo e ingentes cantidades de dinero de la época invertido.

La principal diferencia entre ambas es que la Catedral aún se mantiene en pie y se ha convertido en un símbolo e icono de todos los jieneneses, mientras que el tranvía, tras un mes de pruebas, ni siquiera llegó a circular de forma oficial; los trenes ahora acumulan polvo en las cocheras del Ayuntamiento a la espera de un destino aún muy incierto y con división de opiniones.

La causa de este fiasco en una infraestructura que aspiraba a convertirse en arteria principal de comunicaciones de la capital es, por desgracia y una vez más, un desacuerdo entre gobiernos de distinto signo político que, a pesar de contar con un sistema de transporte plenamente “terminado” y operativo, son incapaces de encontrar una solución para su puesta en marcha definitiva.

Y para contar, de una forma muy especial, toda esta terrible penitencia que desde hace cuatro años sufre (sufrimos) la gente de Jaén, un par de talentos como son el periodista Jorge Pastor y el guionista Juanjo López se han unido en un proyecto cuyo nombre es toda una declaración de intenciones: Tranvía Crucis:

Tranvía Crucis es una historia que transcurre en Jaén, pero también podría ser, igualmente, la historia de muchas ciudades de este país donde se gastaron ingentes cantidades de dinero público en obras suntuarias a medio terminar, infrautilizadas o finalizadas pero que jamás funcionaron más allá de un breve periodo de pruebas, como es el caso del tranvía de Jaén. Póngale el prefijo que considere oportuno: aeropuerto-crucis, museo-crucis, ave-crucis… Cada municipio tiene su cruz. El vía crucis de los españoles. Vestigios de tiempos en que las administraciones disparaban con pólvora de rey gracias al maná del ‘ladrillo’ que se creía inagotable. Pero no. Llegó la crisis y el sueño se convirtió en pesadilla.

Bajo un formato, acertadísimo bajo mi opinión, de web-serie formada por 10 capítulos (el mismo número de paradas que tenía previsto el futuro tranvía en su trayecto por la ciudad) el documental tratará de abordar, a través de diversas entrevistas a profesionales de diferentes ámbitos e implicados, el ‘problema’ de esta infraestructura; todo, desde múltiples puntos de vista y “con criterios cien por cien periodísticos“, según sus autores, lo que hace aún más valioso el trabajo.

El primero de los episodios acaba de ser estrenado. Cuenta con a participación de Álvaro Ortega, Portavoz de la Plataforma ‘No al Tranvía de Jaén’ y Alfonso Ibáñez, Presidente de la Unión de Consumidores de Jaén, moderados por el periodista de Canal Sur, Lorenzo Canales. Podéis verlo bajo estas líneas:

Y como esto es un blog personal, yo sí me quiero mojar y expresar mi opinión. Sobre todo después de ver y escuchar la intervención de Álvaro Ortega, uno de los “pasajeros” de este primer capítulo. Sus palabras son tan desafortunadas como la pobre imagen que transmite: un chaval de apenas 19 años, encorbatado hasta la médula y hablando en mitad del Paseo de la Estación de Jaén con las eses como si fuera del mismísimo Burgos; lo hace con una prepotencia y un cinismo más propios de un político de 50 años que de un joven de su edad. Creo que la actitud delante del micrófono y la cámara lo dice todo. Pero esto no es lo peor, echando un vistazo a su perfil de Twitter, nos damos cuenta de que su causa y sus formas van más allá del tranvía de Jaén. Allí junto a su reluciente foto de perfil en la que aparece conduciendo un yate, presume de ser un “Liberal ProLife anti abortista” y en su timeline encontramos todo tipo de perlas que recuerdan más a años preconstitucionales que a otra cosa. No hace falta que diga más, ¿verdad?

Al margen de este detalle, personalmente creo que el tranvía de Jaén, si bien seguramente podría haberse planificado mucho mejor, debe ponerse en marcha. Se trata de un sistema de transporte ecológico y es una infraestructura acabada y que ha costado mucho sufrimiento a todos los ciudadanos; su funcionamiento impulsará a buen seguro la sociedad jienense porque conecta puntos importantes de la ciudad como es el polígono industrial, la universidad, barrios residenciales, estaciones de trenes y autobuses y el centro de Jaén. Probablemente podría y debería tener otras líneas o trazados, pero este es un comienzo.

Puede además, que una infraestructura como esta tenga un coste de mantenimiento que es difícil de asumir, pero el Ayuntamiento debería dejar a un lado su orgullo político y tratar de buscar soluciones y no esconder más la cabeza como ha hecho hasta ahora. Los ciudadanos quieren una respuesta, y prueba de ello es este grito público llamado Tranvía Crucis.

Enlace | Tranvía Crucis

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1 Comentario

  1. Bruna comentou em 6 de julho de 2012 às 23:25. Santo Deus… ainda bem que minha vó já não tá mais entre a gente pra ver o tipo de preocupação fútil e inútil que anda rondando a cabeça das garotas. E mulheres. Que pena.

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