Después del bombazo informativo de ayer, en lo que sin duda es (y será) la noticia tecnológica del año, y que convierte, de facto, a todos los trabajadores de WhatsApp en multimillonarios, quedan ahora una serie de preguntas clave por resolver en torno a la operación y el futuro del servicio estrella de mensajería instantánea:

  1. ¿Seguirá siendo Whatsapp una plataforma autónoma como lo han seguido siendo por ejemplo Instagram tras la compra de Facebook o Flickr tras la compra de Yahoo, o por el contrario se integrará dentro de Facebook como sistema de mensajería principal?
  2. ¿Variaría el modelo de negocio de suscripción anual de WhatsApp o empezaremos a ver publicidad en el servicio?
  3. Por el mismo dinero por el que ha comprado Whatsapp, Facebook podría haberse hecho Twitter. ¿Acaso piensa Zuckerberg que el futuro pasa por Whatsapp y no por Twitter? (También existe la posibilidad de que lo intentaran pero Twitter no quisiera cerrar la operación…)
  4. ¿Seguirá siendo WhatsApp el “bar de moda” o por el contrario la operación afectará a la cuota de mercado y muchos usuarios abandonarán el servicio migrando a competidores como “Telegram”?
  5. ¿Tendremos por fin versión de escritorio de WhatsApp?

Las respuestas, próximamente en sus pantallas.