“Corre, vuela, no te detengas…”

¿Sabéis aquello de que cualquier persona puede conseguir lo que se proponga si cree firmemente que puede hacerlo? Es lo que se conoce en psicología bajo el nombre de efecto pigmalión:

Pigmalión era un rey que vivía en Chipre y tenía una gran afición a la escultura. Cuenta la mitología griega que entre las obras que creó, había una que sobresalía por encima de las demás. Era la estatua de una mujer tan bella, que rozaba la perfección y de la que el rey se había enamorado locamente. Tanto pidió a los dioses que esta se convirtiera en una mujer real, que Afrodita conmovida por el deseo del rey la convirtió en humana. Nace así el Efecto Pigmalión.

Aplicado a nuestra vida, el Efecto Pigmalión es el proceso mediante el cual las expectativas o creencias que depositemos en una persona, modificarán su comportamiento haciendo que cumpla dichas expectativas. En psicología también es conocido como “Profecía Autocumplida”.

Esta actitud positiva frente a la vida que establece el efecto pigmalión es la base de una original campaña puesta en marcha por Divina Pastora y a la que me han invitado a colaborar:

¿En qué consiste la campaña?

Divina Pastora va a ceder sus espacios publicitarios a cualquier ciudadano para que pueda mandar ese mensaje de “tú sí puedes” a otra persona o causa que lo necesite: un familiar enfermo, alguna persona que está asumiendo nuevos retos, alguien querido que está lejos o pasando un mal momento, alguna causa social a la que apoyar…

¿Cómo participar?

Tan solo hay que entrar a la página de la iniciativa y enviar un vídeo con una duración máxima de 2 minutos, explicándo a qué persona o causa quieres apoyar con tu mensaje y por qué. El plazo se cierra el próximo 22 de diciembre.

Un jurado formado por distintos bloggers y del que formo parte, elegirá las mejores historias que pasarán a protagonizar la campaña de radio y televisión de la firma a partir del 25 de enero.

¡Ánimo y suerte a todos!