Transformación digital“, “Nativos digitales“… son solo algunas de las expresiones que de forma constante aparecen en medios de comunicación, blogs o redes sociales y que no hacen sino reflejar una realidad demoledora: solo una parte de la población está siendo capaz de adaptarse a los importantes cambios que la llegada de Internet y las “nuevas” tecnologías provocan en muchos ámbitos de nuestra vida.

Esta situación, que hasta ahora muchos han tratado de obviar o esquivar argumentando que se trata de una batalla perdida o que les viene demasiado tarde, puede convertirse en el principal handicap de nuestra sociedad en las próximas décadas. Un verdadero problema, que de no ser abordado con determinación, puede anquilosar el desarrollo social, educativo y económico de cualquier país, tanto a nivel micro, como macro.

De este modo, si las familias, empresas, o el mismo sector público, fueran conscientes de hasta qué punto la incompetencia digital provoca problemas, pérdidas e ineficiencias, estoy seguro de que darían máxima prioridad al aprendizaje, formación, regulación y adaptación que requiere el fenómeno que estamos viviendo.

Pero hay que ser positivos y sumar. Por eso me parece fundamental que los profesionales que llevamos años trabajando en este ámbito tratemos de explicar, formar y orientar a todos aquellos colectivos que lo requieran (padres, educadores, empresarios, trabajadores…) En esta línea evangelizadora, he decidido poner en marcha una serie de posts orientados a mejorar la competencia digital a través de ejemplos muy concretos y prácticos y que publicaré durante las próximas fechas.

Permaneced atentos y ojalá sirvan para mejorar la situación 😉