Este cuento lo he escrito hace pocas horas y pretendo con él la difusión de los valores anarquistas tan difamados y perseguidos hoy día por el poder. Mi nombre es David (soy el hermano de Raúl) milito en la CNT y llevo varios años luchando por conseguir una sociedad sin jerarquías, organizada por tod@s, en la que seamos capaces de convivir sin un gobierno ni unos jerarcas que nos manden. Espero que os guste. ¡Salud y Anarquía!

Al terminar de comer todos los duendes estaban convocados a la Asamblea Mayor del Bosque, nadie podía faltar porque el motivo que había llevado a convocar a todos los habitantes del Bosque Utopía era bien serio: los humanos estaban empezando a no creer en los duendes, y como todos sabéis, el trabajo de estos consiste en que los sueños de todos nosotros se hagan realidad. También sabréis que por cada ilusión que hacen realidad, nace un nuevo duende que lleva el nombre de ésta. Pues bien, esto era un gran problema porque si la gente dejaba de creer en ellos, no habría trabajo, y si no había trabajo, no habría vida con lo que podríamos estar hablando del hecho más terrible de la historia de los duendes: su desaparición. Los duendes han pasado momentos difíciles a lo largo de los años, como por ejemplo, cuando un malvado hechicero quiso hacerse con el poder de la Asamblea para tener el dominio sobre todos los habitantes del bosque, sin embargo los duendes, junto a los enanos, los elfos y las hadas lograron que el orden se mantuviera y que las decisiones se siguieran tomando entre todos en la Asamblea Mayor.

Pero apartemos la historia y volvamos a nuestro tiempo. Quedaban escasos minutos para que la Asamblea comenzase y en el Ateneo no quedaba espacio para albergar a ninguna criatura más. Estaban todos los duendes sin excepción, incluso el viejo Amor acudió a la cita. Como él era el más anciano de los presentes tomó en primer lugar la palabra diciendo: Estimados compañeros, durante mis 359 años de vida, nunca vi nada semejante. Los humanos y en especial los niños, están perdiendo toda ilusión y por tanto, están dejando de creer en nosotros- Amor tosió levemente, como agobiado por sus palabras, y continuó- Perdón, perdón… durante mucho tiempo hemos hecho eficazmente nuestro trabajo, pero parece que no es suficiente. Parece que ese trasto al que llaman televisión está nublando las mentes de todos los hombres y mujeres y, en especial, de los niños.- Los duendes se miraron unos a otros asintiendo con sus cabezas conscientes del riesgo que entrañaba las horas que pasan delante del curioso artefacto los humanos- Parece ser –prosiguió el sabio duende- que los que se encargan de elegir la programación son mentes que no recuerdan sus ilusiones y que nada les importa los sueños de las personas, solo quieren ganar más y más dinero sin importarle nada más. -En ese momento quedaron todos en silencio, meditando alguna solución, alguna salida… a esta situación. Al poco un duende joven, Aroma, creyó haber dado con la solución, así pues se preparó para exponer sus ideas ante la Asamblea. Era la primera vez que intervenía ante la Asamblea, así que estaba un poco nervioso: Ejem, ejem –cascarreó todavía antes de comenzar su intervención- bueno, compañeros, como ha dicho Amor el problema es bastante grave, así que ante un escollo de tal magnitud, habrá que dar una solución que se corresponda con tal problema. Por tanto creo que la solución está en los libros- los duendes se quedaron pensativos porque no conocían ningún libro en el que viniera el remedio contra los programas absurdos de televisión, -pero Aroma, consciente de estos pensamientos se apresuró a decir- no es que venga escrito en ningún sitio, es que la solución son los propios libros, repartiremos millones de libros de la Biblioteca de los Duendes, que cada persona tenga un ejemplar y así, la gente podrá conocernos de nuevo, saber quiénes somos, lo que hacemos. El mundo de las ilusiones y los deseos volverán a las cabezas de los humanos –finalizó Aroma exaltado por la emoción-. Pronto los duendes se vieron contagiados de la idea y a casi todos les pareció buena la idea. Digo a casi todos porque hubo un sector que no parecía estar muy convencido, así pues Corazón tomó la palabra y dijo- bien, me parece correcta la idea, pero ¿cómo sabremos que los humanos leerán el libro y no verán la televisión como hasta ahora? –al realizar la pregunta todos comenzaron a hablar sin llegar a entenderse la mayoría de las cosas que allí se decían. Al fin, el murmullo se hizo cada vez más débil hasta tornarse en un profundo silencio. Cuando todo parecía que no se arreglaría nunca, levantó la voz Verso y dijo –creo que tengo la fórmula. Todos esperaban impacientes a que el duende expresara sus ideas hasta que al fin comenzó a exponer su plan: -pienso que la idea de los libros que propone Aroma es acertada, pero insuficiente. Propongo un sabotaje –de nuevo el Ateneo quedó en un profundo silencio, la palabra sabotaje no sonaba muy bien por lo que todos esperaban impacientes las palabras de Verso. Sí, un sabotaje –sentenció- La idea es bien sencilla. Si queremos que lean y queremos asegurarnos que no vean la televisión, lo lógico es dejarles sin ella, es decir, sin la señal; sino reciben la señal de ninguna televisión, se verán obligados a utilizar su tiempo libre en otros menesteres, y como todos tendrán “por casualidad” el Libro de los Duendes, podrán leerlo con tranquilidad. El sabotaje se mantendrá hasta que sepamos que un gran número de humanos lo han leído y por tanto volverán a acordarse de nosotros y a retomar sus sueños e ilusiones –finalizó Verso- De repente, sonaron cientos de palmas al unísono lo que significaba que la propuesta había sido aceptada.

En ese momento, los duendes se coordinaron para organizar los envíos de libros, transportarlos y entregarlos a cada persona. Pronto, toda la población tuvo un ejemplar del Libro de los Duendes. Una vez terminada la primera fase, se organizaron los grupos encargados de sabotear las antenas con polvos de hada que provocaban la distorsión de las señales de televisión. Todo ello estaba perfectamente organizado desde la hora en que se iba a realizar el sabotaje, hasta el número de antenas afectadas. Pronto se empezó a ver a gente en las terrazas, en los balcones, en los bancos de las calles, etc con el libro en la mano. La gente que se resistió al principio a leer el libro, no tardaron en verse contagiados del entusiasmo de la gente que ya había leído el libro.

Poco a poco, los duendes comenzaron a tener más y más trabajo, y los humanos se aficionaron a su vez a los libros con lo que la imaginación de la población se disparó y como consecuencia el trabajo y el número de duendes. Al tiempo, esta historia se convirtió en un referente para todos los hombrecillos del cascabel, que entendieron que gracias a los libros y a aquél sabotaje, su vida había continuado burlando a la desaparición total.

Buenas Noches.

Raúl Ordóñez @jaspeante

Profesor y Consultor TIC. Está especializado en Marketing Online y Competencias Digitales en IA. Cuenta con más de 20 años de experiencia en los que ha formado a más de 3.000 alumnos y asesorado a más de 200 firmas de España y Latinoamérica. Creador de contenido vertical en TikTok & Instagram donde suma una comunidad de más de 1 millón de seguidores.

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8 comments on “Un cuentecillo anarquista”

  1. Bueno, con respecto a lo de Macquiavelo, un sabia exactamente de quien era la cita, pero lo de la humanidad lo decía porque muchos utilizan esta frase día si y día también. Respecto a lo de que el sabotaje es una forma de reclamar los derechos… NuSe, cada cual con su conciencia, a mi no me parecen los medios adecuados por muy altruista que sea el fin.

    Por otra parte, yo creo que lo único que no podemos elegir es donde nacemos y quienes son nuestros padres. Estos dos factores evidentemente serán los que nos marquen el futuro. Los inmigrantes poco pueden hacer la verdad, o viven puteados o se la juegan, a las mujeres maltratadas el miedo a las que los somete el cabrón de sus maridos no les deja elegir, pero siendo realistas, ellas eligieron al marido, eso también cuenta como elección. Las personas enganchadas, nadie les obligo a picarse la primera vez, ¿no?. Las putas, hay de todo, las hay que lo han elegido, las hay que vinieron al “primer mundo” (sick) totalmente engañadas. ¿Un trabajo digno? Define digno, todos tenemos derecho a una formación, y esta formación es en buena manera la que dirigirá tus opciones, si optas por pasarte las clases por el forro de los huevos, pues bueno, es tu elección. Pensar no es un delito, no conozco los ideales anarquistas para ser sinceros, no conozco la forma de actuar ni nada de eso, así que no se exactamente porque estarán encarcelados, pero seguro que por pensar no es (ojo, no digo que estén justamente encarcelados). Por cierto, la información coincido contigo que es lamentable, mas que informativos (tanto diarios escritos como por televisión) son desinformativos.

    Para finalizar, yo soy de la opinión que mis derechos acaban donde empiezan los de mi vecino. Ni la libertad de expresión es total, ni mi derecho de hacer con mi casa lo que quiera es total, ni nada de eso. ¿Qué el mundo es una mierda? Totalmente de acuerdo, esto apesta, y creo que todos lo sabemos, no hay Cristo que se crea los noticiarios, todo esta dominado por los famosos poderes facticos, que hablando de libertad, ni siquiera el Bush (mas sick) es libre de dirigir su nación. Me parece perfecto que intentemos mejorar esto, pero yo soy un “purista de los medios”. Un fin etico y justo bajo mi punto de vista sera un fin amoral e injusto si los medios no son los adecuados, ahora bien: ¿Quién decide que medios son justos e injustos? He ahí el gran problema.

    En resumen, bajo mi punto de vista, los derechos de los duendecillos a darse a conocer por los libros acaban en mi derecho a poder ver la tele (jijiji).

  2. Bueno,es la primera vez que visito esto y la verdad no me gusta demasiado meterme en asuntos políticos/apolíticos. Creo que estoy mas del lado de wolse, tus derechos terminan donde comienzan los de tu vecino…claro, que igual los derechos de algun vecino “parecen” mas grandes que los tuyos y ese es el problema. Que vivimos en una sociedad de privilegios. Y parece que unos nacen con mas que otros.

    Por suerte poco a poco las cosas son mejorando (habrá que poner un toque optimista ¿no?) y no digo que “España va bien” (porque va como el culo), sino en detalles a nivel familiar. Por ejemplo, mi abuelo elegió el empleo de mi padre. Hoy en dia muchos tenemos mas suerte en eso, por lo menos los mios me han dejado elegir…

    Pienso que las cosas cambian para mejor, lo que pasa que mover a la masa social es algo lento, muy lento. Las mujeres cada dia tienen mas derechos y capacidad de decision, ya que antiguamente estaban anuladas, pero en mi trabajo tengo un claro ejemplo de acoso por parte de un jefe baboso a una compañera y ella tiene que aguantar porque el trabajo esta bien y dice que vaya donde vaya se va a encontrar lo mismo.

    En fin… vaya un asquito de vida.

  3. Hola Wolse y Juglar:

    Wolse: discrepo contigo en un par de cosas como que todas las mujeres eligieron su marido libremente… y que la formación es la que nos predestina en buena medida a tener un trabajo digno si estudias y “haces los deberes” o a tener un trabajo precario si no te has adaptado al sistema educativo. Todo el mundo debería de tener un trabajo en condiciones: salario por encima del interprofesional mínimo (460 €, una vergüenza), horario que como mínimo se adapte a las 8 horas laborales diarias (creo que lo ideal serían 6 horas diarias), menos subcontratación del empleo, etc.Eso es para mí un curro digno.

    Respeto tu posición y tal vez algún día cambie la idea de verso por la de: “y todos los duendes se encargarán de repartir octavillas durante días y días con los postulados de los duendes. Entonces habré creado a los primeros duendecillos explotados laboralmente por su propio autor “anarquista”. Es una broma, respeto de verdad tu posición y comparto la opinión de tu libertad acaba donde empieza la mía, esa frase es muy acertada.

    En cuanto a presos anarquistas, pufff, ahí muchos. Lo último, los 7 de Salónica (un gran montaje policial. Pero esto es un tema muy largo y que merecería un blog o lo que sea esto.. Un saludo.

    Juglar: comparto la idea de que en algo sí que hemos avanzado. Sin embargo, hay una viñeta de Mafalda que es muy ilustrativa de la situación: Se ve a Mafalda viendo un documental de las armas a lo largo de la historia, su padre dice – hay que ver lo que ha cambiado el hombre desde el arco y la flecha hasta las bombas inteligentes- Mafalda replica, sí, pero lo que no cambia es para qué lo utilizan.

    Como dices, es un asquito de vida, pero creo que no debemos resignarnos. Si miras a tu alrededor todo el mundo dice lo mismo: sí, si es injusto que la gente se muera de hambre, pero ¿qué le vamos a hacer? Esto es muy común hoy día y desde luego no favorece el cambio.

    Un saludo.

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