Pensamientos

El camarero que valía

Desorientado y cansado. La siesta no ha resultado cómoda ni placentera. Aún no sé ni por qué estoy aquí delante. Escribo y borro porque digo estupideces. Escucho la banda sonora de Amelie y se me viene a la cabeza el pobre cámarero del bar en el que desayuno.

Se llama Paco, pero casi nadie sabe su nombre. Lleva tres meses trabajando y es un poco torpe. Las copas y los platos vuelan al llegar a sus dedos. Un grito del jefe, una voz del hijo del jefe, incluso de la mujer, sirven para dejarlo humillado ante lo más profundo de su ser. La gente devora sus tostadas, habla de dinero y política. Sin saber que Paco existe. Sin saber que necesita una palabra de ánimo para mostrarte la más sincera de sus sonrisas.

Consultor y formador TIC, especializado en marketing y comunicación online, formación y consultoría tecnológica, blogs, redes sociales, gobierno abierto y estrategias digitales en el ámbito empresarial y político. Mantengo esta bitácora desde enero de 2004. Más información.

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