¿Quiénes somos?, ¿a dónde vamos?, ¿de dónde venimos?
Esa es la pregunta que durante miles de años se viene cuestionando el ser humano y ahora no tanto. Y es que vivimos rodeados de millones de perífrasis cotidianas que no hacen más que desviar nuestra atención para ocultarnos el mistorioso e inquietante secreto de nuestra esencia.
La televisión, la radio, internet, el cine, el teatro, las conferencias, la música o el deporte, por citar algunos ejemplos, no son más que artimañas creadas por nosotros mismos para no quedarnos desnudos ante el desesperante silencio del universo.
Cuando apagamos la luz en nuestra habitación, cuando no hay nada al cerrar los ojos y nuestro pensamiento se queda libre, diáfano, entonces entramos en contacto con lo más profundo de nuestro ser y nos aborda ese misterio. A todos nos ha pasado.
¿Y si lo que estamos viviendo ya lo hemos vivido antes?, ¿y si todo es un sueño?, ¿quien nos colocó en este punto y en este momento?, ¿se nos acabará el chollo algún día?, ¿hay otros mundos?… misterios sin resolver.
¿Algún día los entenderemos?. Personalmente creo que nuestra mente no está “aún” desarrollada, ni mucho menos preparada, para alcanzar y comprender ese proceso. Por eso nos rodeamos de vanalidades que ahuyentan el terror de nuestra esencia secreta.
Y nos sonreimos cuando nos enteramos que los américanos han mandado un robot a Marte para saber si hay agua, si hay vida o pudo haberla. ¿y que pasa si la encontrara?. Hoy he leido una noticia demasiado curiosa. Y es que el Spirit, durante su expedición marciana ha captado la imagen de un objeto volante no identificado, de esos que llaman OVNIS.
Quizás los habitantes de otro mundo también quieren conocer Marte, quizás les aborden las mismas curiosidades que a nosotros. Puede que algún día incluso les apetezca veranear en Benidorm, con el permiso de los misiles de cientos de países. Oh, no, que desastre.

jio, plas plas plas 😉
está demostrado que hay vida inteligente lejos de aquí. de hecho, son tan inteligentes que ni se acercan… je je je