En estos momentos ando transcribiendo las centenarias actas de la cofradía de Semana Santa a la que pertenezco. En la junta del año pasado se me otorgó el placer y encargo de elaborar una página web para la corporación y en ello estoy.
Desde luego hay cosas tan curiosas. Próximamente hablaré con más detalle del tema.
Ahora sólo se me ocurre pensar, qué sentirían mi tatarabuelo y mi bisabuelo, si levantaran la cabeza y me vieran sentado delante de esta “máquina infernal” oyendo tan terrible música, y leyendo las actas que llevan su puño y letra.
Me siento especial haciendo esto, es algo como contribuir a pasar un cubo de cultura de una generación a otra.

Siempre hay cosas que a uno le llenan de orgullo hacer. El tiempo puede pasar, los ideales de la gente tambien, pero ciertas cosas siempre tienen su significado especial solamente entendido por esa persona qu elo disfruta