Se acabó lo que se dio.
Y la Semana Santa pasó con más pena que gloria. A pesar de que desde el Viernes de Dolores hasta el Miércoles Santo España entera deslumbraba con su típico sol y unas temperaturas excelentes, el Jueves por la mañana el cielo comenzó a tenirse de gris y comenzó descargar agua.
Quizás este año los angelitos lloraran no por la semana que recuerda la pasión de aquel individuo semilla del cristianismo sino por hechos recientes que hacen entristecer a cualquiera.
La guerra de Irak, los atentados de Madrid. Demasiada sangre como para salir a la calle a ver procesiones. Ojalá ese llanto del cielo haya servido de algo y los seres humanos vayamos a mejor.
Así pues, no pude salir de Profeta. Pero pude estar muy cerca de los míos y compartir unos días felices con wendy y mi familia.
No obstante, el Viernes Santo por la noche comenzó a hacer buen tiempo, lo que permitió que saliera la procesión de ese día y pudiera desfilar con mi otra hermandad. Los Enlutados (ver foto). Ayer Sábado regresé a mi hogar y estuve viendo Peter Pan.
Hoy me siento más niño que nunca.

Con todos mis respetos, ¿es Michael Jackson vuestro ideólogo? Vale, vale, lo retiro.