Desde los tiempos del rococo con su retórica barroca propia del culteranismo nadie dijo tan pocas cosas en tantas palabras. Y no me extraña si firma con el nombre de alguien que trabaja para la conferencia episcopal.
Y es que he tenido que borrar dos comentarios de un anónimo, hiperlargos, sin sentido y megainsultantes.
Parece ser que una o varias personas hacen prácticas mafiosas y están llamando a sus amiguitos para defender desde el anonimato lo que ellos no pueden hacer con su verdadero nombre. Una vez más deprimente.
PD: Después de borrar el comentario así como unas seis veces tengo algo que decir: Cuando un tonto toma un camino, o se acaba el camino, o revienta el tonto. Lástima que yo sea un camino infinito, inalzanzable para fedelosantos. Así que hínchate si quieres.
Para más info consulten el post anterior a este (el de ayer)

Palabras necias ….ojos sordos …. jejejjee ciegos …ciegos !!! 🙂
Besitos y borron y cuenta nueva …bueno nueva no como antes que nos gusta musho 🙂
Buenas, acabo de llegar de vacaciones y me encuentro con esto… La verdad es que no entiendo la manía de criticar blogs ajenos, no los leas y punto.. En fin que los que nos dejamos caer por aquí ya sabemos porque lo hacemos.. En fin, no te hagas mala sangre que no merece la pena.
Acabo de leer tu comantario en mi blog. Dices algo sobre la inquietud que te produjo mi posicionamiento, supongo que en referencia a los insultos vertidos contra tí y tu blog por parte de Penteo y compañía.
Creo que no debes tener inquietud ninguna por que me expresé muy claramente a tu favor y en contra de actitudes de ese tipo por parte de los otros. Otra cosa es que me declarara a favor de no dar más importancia a este tipo de incidentes y dejar correr el agua hasta que se le vaya la suciedad.
Amigo Jasp (Rafael), de corazón, un abrazo.
Amigo Odyseo, quedo enterado. Si bien no me llamo Rafel, sino Raúl. 😉 ¿y tu?
Perdona, pero escribir desde el trabajo al tiempo que te hablan por teléfono sobre un tal rafael, tiene mucho que ver en las extrañas asociaciones que se hacen a veces.
Yo solo soy Odyseo, no como los ricos que tenéis dos nombres 😉
Un abrazo, Raúl