Pensamientos

Estrategia Empresarial. Lección 1

Ya sabéis y si no os lo digo yo, que me apasiona en gran medida la economía y el mundo empresarial en general.

Desgraciadamente, este concepto normalmente se tiende a confundir y distorsionar, por las políticas liberales, capitalistas y devoradoras que se han desarrollado y desarrollan en nuestro planeta durante los últimos tiempos y que están produciendo el declive de muchos, a costa de unos pocos.

Por eso, en la mayoría de los casos, los empresarios tenemos una mala imagen. Capitalistas, caciques, explotadores, contaminantes, farsantes, etc. No digo, que la realidad sea esa, (Ya os expresaré mi opinión), pero el caso, es que la mala imagen está ahí.

Sin embargo, la teoría económica distingue claramente entre dos modelos que una región o país puede desarrollar para su objetivo, este es, la producción de valor añadido, de bienes, servicios y riqueza para la población de una manera sostenible. Pero de eso, ya hablaré otro día.

Y es que me quiero centrar en un aspecto menos teórico y más práctico.

Considero muy valiosas a las personas que no se rinden, que son optimistas, que son emprendedores y cuyas mentes inquietas trabajan por «mejorar» este mundo.

Con el post de hoy inicio, lo que será un grupo de lecciones de Estrategia Empresarial, que basadas en casos prácticos y con un toque de humor, aportan una enseñanza, que fuera de esa comicidad, puede servirnos mucho a todos a la hora de tomar decisiones en esta vida.

Sin más dilaciones, tomen asientos, pues pasamos a dar la Primera Lección de Estrategia Empresarial:

Cómo reaccionar ante una situación desfavorable

Un joven de la ciudad se fue al campo y le compró un burro a un viejo campesino por 100 Euros. El anciano acordó entregarle el animal al día siguiente, pero al día siguiente el campesino le dijo:

– Lo siento, hijo, pero tengo malas noticias. El burro murió.
– Bueno, entonces, devuélvame mi dinero.
– No puedo, lo he gastado ya.
– Bien, da igual, entrégueme el burro.
– Y ¿para qué? ¿qué va a hacer con él?
– Lo voy a rifar.
– Estás loco! ¿Cómo vas a rifar un burro muerto?
– Es que no voy a decir a nadie que está muerto, por supuesto.

Un mes después de este suceso se volvieron a encontrar el viejo vendedor y el joven comprador.

– ¿Qué pasó con el burro?
– Lo rifé. Vendí 500 papeletas a 2 euros y gané 998 euros.
– ¡¡¿Y nadie se quejó?!!
– Sólo el ganador, pero a él le devolví sus 2 euros.

LECCIÓN: Éste es un ejemplo de cómo convertir una situación desfavorable en un éxito.

Hasta la próxima clase chic@s.

Consultor y formador TIC, especializado en marketing y comunicación online, formación y consultoría tecnológica, blogs, redes sociales, gobierno abierto y estrategias digitales en el ámbito empresarial y político. Mantengo esta bitácora desde enero de 2004. Más información.

4 Comentarios

  • Roberto

    Interesante la lección. Cuento yo otra historieta que oí la semana pasada, y que podría entrar perfectamente en esta misma lección.

    Había dos hombres caminando por la montaña. De repente vieron a unos cuantos metros un gran oso, que ya les había visto y corría hacia ellos. Uno de los hombres abrió la mochila, sacó de ella unas zapatillas deportivas, y mientras se las puso, le dijo su compañero:

    – Aunque te pongas las zapatillas, el oso es mucho más rápido, y no vas a conseguir correr más que él.
    – No, si yo sólo quiero ir más rápido que tú, para que te coja a tí.