Últimamente me planteo la posibilidad de ser descendiente, aunque sea lejano del gran Paco Martínez Soria.

Y es que yo también soy una persona llana, del pueblo, sencilla y que recorre el mundo con esta filosofía. Por eso, cada vez que vengo de Galicia, en la cinta de recogida de equipaje, además de mi maleta aparece una caja marrón atada con una buena guita, o una bolsa del champion que contiene los mejores caldos, carnes y pescados de las tierras célticas.
Todo he de agradecérselo a mis grandes suegros que me tratan como un auténtico marqués. Gracias suegris.
Y hablando de nobleza, finalmente también tuve tiempo de escaparme a la boda del príncipe y lucir mi estupenda pamela para la ocasión. Que pena que lloviera. Jajaja.


paso de la boda que no la vi (sólo las noticias al día siguiente).
que bueno el enlace al aragonés que pones, desconocía la página. (no me acuerdo del título de la peli que se come no sé cuantos huevos fritos y coge una “güebitisfritis”).
vaya pamela chaval! ¿te cascas un fandanguillo como la pantoja? XD
Ni que lo digas… esa curvita de la felicidad… sólo se puede conseguir en ciertos lugares elegidos de España. Entre ellos Galicia. :PPP
Espero te hayas acuordado de mi botelluca de orujo.. 😛
jajaja.. y ese cosito que tenes en la cabeza???
jajajaja
¿Pena que lloviera?
Si fue lo mejor…
La pamela de Ralh Lauren…
Pero que guapo!!!
XDDD