Sueño es mi compañero de cama. Le gusta dormir tanto, que ya sus pequeños y rasgados ojos se han acostumbrado a rechazar la luz del día.
Es muy friolero y por eso siempre le acompaña un jersey rojo y un chaleco de la mejor lana.
Es mi confidente y sabe cómo pienso, cómo siento, todas mis alegrías y mis penas.
Creo que ambos somos tan esenciales que ya no podemos vivir el uno sin el otro. Aunque claro, él tiene más suerte que yo porque no tiene que trabajar…


Un sueño muy dulce el tuyo……. saludos
Pues vaya pedazo de vida que se pega 😀
Yo tengo un conejo con un chupete en la boca. Se llama orejotas ;p
¿Quién es el activo y quién el pasivo?