Nunca llegaré a comprender las incongruencias de la fe cristiana y para muestra, un botón:
Cada año, miles de peregrinos acuden en masa a la aldea almonteña del Rocío, para venerar a su Virgen, La Blanca Paloma.
Al menos, eso es lo que dice la teoría, porque en la práctica esta experiencia religiosa se convierte en una auténtica fiesta de borrachos, famoseo y católicos de chapilla sin perdón.
Los “romeros” dejan los caminos y ríos al Rocío, que en parte transcurren por el Parque Nacional de Doñana, llenos de mierda y desperdicios.
Por supuesto, respetando la más pura castidad cristiana, echan el “polvo del camino” y se emborrachan de vino tinto, fino, cerveza y cubatas a más no poder.
La madrugada del Domingo al Lunes llega el gran momento para desmostrar la auténtica fe cristiana y devoción por una imagen. Es el salto de la reja.
Al más puro estilo chimpancé enajenado, los almonteños y forasteros agarran los barrotes y se despellejan por saltar y coger la Señora del Rocío.
Desde cualquier televisión, se puede apreciar como llueven los insultos, puñetazos, patadas y demás muestras de compañerismo y hermandad.
Cuando la sacan de la ermita, todos aplauden y gritan “viva la blanca paloma!!!.
Yo sólo digo una cosa: Dios mío, perdónalos, porque no saben lo que hacen…


estoy de acuerdo contigo, Jasp… no entiendo que haya gente que no sepa vivir lo que realmente es una fe.
bueno, podria hablar mucho de ello pero necesitaria un post.
bss