La fuerza del cambio

Nadie puede ser esclavo de su identidad; cuando surge una posibilidad de cambio, hay que cambiar.

Y eso es lo que ronda mi cabeza estos días. Ya lo he decidido.

Como suele ocurrir cuando presiento una nueva fase de mi vida, mi corazón late más deprisa. Pero es esa subida de adrenalina la que, a la vez, me motiva y me empuja para actuar con fuerza y decisión.

¿Por qué se ha de temer a los cambios? Toda la vida es un cambio. ¿Por qué hemos de temerle?

Voy a cambiar mi entorno, adaptaré mi esencia a una nueva realidad. Dejo mi tierra en la distancia, llega un nuevo trabajo, unos nuevos amigos, una familia que formar, un proyecto de felicidad. Mi corazón ahora ya será completamente feliz.

El futuro, con patatas fritas.

Autor: Jasp

Consultor y formador TIC, especializado en marketing y comunicación online, formación y consultoría tecnológica, blogs, redes sociales, gobierno abierto y estrategias digitales en el ámbito empresarial y político. Mantengo esta bitácora desde enero de 2004. Más información.

17 opiniones en “La fuerza del cambio”

  1. Yo temo los cambio mas que cualquier otra cosa en este mundo. Incluso los que son a mejor.
    Pero se que a ti te ira bien.

  2. Pues yo por llevar la contraría, diré lo que (hipotéticamente y en broma) decían Motorhead y/o Los Ramones: ¡LA EVOLUCIÓN ES TRAICIÓN!


    SegFault

  3. Estupendo, es un espíritu que envidio. Yo temo a los cambios, sin embargo ahora atravieso una etapa en que me son imprescindibles, los necesito y también voy a ir a por ellos. 😉

  4. Pero quien se ha casado??? tu jasp?? jejeje q me he perdido un poco en todo esto.
    Parece q con la llegada del veranito somos muchos los q empezamos una nueva etapa…animo a todos!! y of course a ti gran maestro Jasp, q te lo mereces 😉

  5. Eyyyyy …. que no estoy casado, al menos por la iglesia o por lo civil, si con el corazón… ya os avanzaré más en próximas fechas

  6. Tememos los cambios por la misma razón que tenemos a la oscuridad, los exámenes… Porque no sabemos lo que hay detrás y aunque pueda ser bueno, o malo, siempre nos ponemos en lo peor. Mucha suerte.

Comentarios cerrados.