Costa da Morte

Esta semana, el equipo de aventuras de Nunca Jamás se trasladó hasta Carballo para visitar a la parejita feliz Sandra y Traba, grandes amigos de la comarca de bergantiños y a los que aprovechamos para saludar desde aquí y agradecerle su infinita hospitalidad.

El sábado nos aguardaba con un cielo azul y un mar irónicamente en calma para recorrer una costa que se caracteriza por su violencia y agresividad. Desgraciadamente, la misma que dio y quitó la vida a muchos marineros.

El recorrido era el siguiente: Carballo – Santa Comba – Mazaricos – Muros – Carnota – Cee – Corcubión – Fisterra. Aquí tenéis un mapa en el que se ve con claridad dónde están estas localidades.

Así pues pusimos rumbo hacia el suroeste buscando el olor a sal. Camino de nuestra primera parada en Muros, atravesamos la zona de Mazaricos, donde monstruosos molinos recogían la fuerza de la naturaleza para transformarla en electricidad. A su vez la presencia en la zona de minas antipersonales, nos avisaban de que podíamos encontrarnos con animales en libertad, y así fue. Caballos salvajes, de los pocos que quedan en España, se acercaban a la carretera para curiosear el coche que se había parado frente a ellos fotografiando sin parar…

En Muros, pueblo marinero por excelencia, que conserva el tipismo en sus plazas y callejuelas estrechas, echamos un cafelito.

Después fuimos hasta Carnota, donde se encuentra el mayor horreo de España, que data de 1758 y que tiene ni más ni menos que 44 pies a cada lado. Impresionante. Como curiosidad os diré que en un pueblo a poco más de 5 kilómetros, en Lira se encuentra el segundo horreo más grande. Se ve que había competencia.

Continuamos el trayecto deleitándonos la vista por toda la costa desde la que se va viendo toda la Ría de Noia a Finisterre pasando por Muros.

Por fín llegamos hasta Finisterre el pueblo, y más adelante hasta el escarpado Cabo que lleva su nombre, el Finis Terrae de los romanos. En el faro de Finisterre acababa la tierra para los romanos y empezaba el misterio de lo desconocido.

Según la leyenda, en esta zona fue sepultada bajo las aguas la mítica ciudad de Duyo, destruida por Dios como castigo a los pecados y a la indiferencia de sus habitantes tras desembarco el Santiago Apostol. Sólo quedaron dos rocas con forma de buey que permanecen como testimonio de este acontecimiento.

Estando allí uno se siente especial, distinto, todo se relativiza y cuando el sol se sumerge en el horizonte, da la sensación de que mueres y … vuelves a nacer. Nunca vi nada más bonito.

Mientras os decidís a ir hasta el fin del mundo, podéis ver lo que allí se cuece en directo a través de una cam que la tele gallega tiene situada en el mismo Faro.

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Una panorámica, bajando hacia Muros

Autor: Jasp

Consultor y formador TIC, especializado en marketing y comunicación online, formación y consultoría tecnológica, blogs, redes sociales, gobierno abierto y estrategias digitales en el ámbito empresarial y político. Mantengo esta bitácora desde enero de 2004. Más información.

7 opiniones en “Costa da Morte”

  1. Hola Jasp, cuanto tiempo¡
    Sólo decirte que el próximo lunes me voy a las Rias Bajas una semana. No creo que podamos vernos, pero si sabes de algún sitio interesante para ver… te importaría mandarme un mailito? Estaremos entre O Grove y Oporto. Ya sabes, la fiesta del marisco y más.
    Vaya morro que tengo¡
    Bueno, besitos y suerte en tu nuevo «proyecto».

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