Querido diario, el sábado por la tarde regresé de mis vacaciones de semana santa con el agridulce sabor de la vuelta.
Han sido unos días, estupendos en los que he desconectado totalmente del trabajo y en los que me he encontrado con mi familia, con mis amigos, con mi tierra y con mi semana de pasión.
En la procesión del jueves por la tarde, me tocó sacar a Eliseo. En la del viernes, a Isaías, que porta la sierra y la toalla. 6 horas de procesión que casi acaban con mi atlético cuerpo. Pero todo lo que esto significa para mi, merece la pena.
Aquí van algunas instantaneas del desfile 😉



Bienvenido!
La lluvia te estaba esperando 😉
¡Cómo se nota que eres andalú! 😉
Es cierto que se nota que es andaluz, lo que más pesa y es más incomodo es la casa.