Raúl Ordóñez

Cultura digital, running y reflexiones personales con acento andaluz

Portonovo y Sanxenxo

Tras la visita familiar a tierras celtas y el viaje relámpago a Jaén, la recta final de mis vacaciones se presentó muy jugosita.

Empezando por la tan esperada visita de Pepe y Raquel a Galicia donde por fin pudimos conocer a estos dos intrépidos sevillanos y la experiencia, créanme, mereció la pena.

Cuando llevas tanto tiempo por internet conociendo a una persona, más que nunca es real aquella frase del principito: “Lo esencial es invisible a los ojos, no se ve bien sino con el corazón”

Aunque el ínclito David, ya fue un estupendo cicerone mostrándole las delicias de Santiago y alrededores, no nos pudimos resistir a la dulce tentación de rematar el viaje de nuestros coleguitas por las milenarias murallas de Lugo, patrimonio de la humanidad y la ambientadas por estas fechas Rías Baixas.

Aquí tenéis unas cuentas instantáneas del encuentro:

Los 4 magníficos

Los 3 Magníficos

Otros 3 magníficos

Una mariscada

Con el amargo sabor de la despedida, el Jueves me quedé con Wendy en Portonovo, pueblo costero de la provincia de Pontevedra que emana mar por cualquiera de sus tortuosas calles. Cuatro días de relax que nos sirvieron para encontrar ese pequeño, pero merecido descanso a tanta actividad que ahora,..por desgracia, volvemos a retomar.

Menos mal, que aún nos quedan 15 días en octubre!!!

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1 Comentario

  1. Raul pena de no haberme enterado antes sino nos tomabamos algo en mi tierra…

    Saludos

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