Decía Miguel de Cervantes:

“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida…”

El Sueño de LibertadCuánta razón tenía, ¿verdad? Y es que, la libertad, es un sentimiento universal, válido para todos los hombres, de todos los tiempos. Un concepto por el que absolutamente cualquier ser humano lucha para sí. Una ley natural del hombre.

Esa libertad para algunos, tiene un precio: ir del campo a la ciudad, escapar de una mafia rusa, huir de una guerra o como estos días no paramos de escuchar: saltar una valla.

“Por quinta vez en la última semana, la valla fronteriza entre Melilla y Marruecos ha sido asaltada por un grupo masivo de inmigrantes. Las fuerzas del seguridad marroquíes y españolas han podido esta vez impedir la avalancha, protagonizada por cerca de un millar de subsaharianos…” [El País]

Me parece terrible todo lo que está ocurriendo en torno a este tema. Para comprender con mayor claridad todo lo que ahora siento, os recomiendo encarecidamente la lectura un post que escribí hace un tiempo y que refleja las dos realidades que a una persona le puede tener deparadas el destino.

Muchos luchan por cambiar su realidad y nosotros sólo pensamos en echarles insecticidas, como a las moscas…