Últimamente los camareros se equivocan tanto al dar las vueltas, que a los de IKEA no les ha quedado más remedio que exigir un doctorado en álgebra para los puestos vacantes en las cafeterías de sus centros.
Últimamente los camareros se equivocan tanto al dar las vueltas, que a los de IKEA no les ha quedado más remedio que exigir un doctorado en álgebra para los puestos vacantes en las cafeterías de sus centros.
joder, como esta el mundo laboral no? xD