Domingo de Resurrección lluvioso, ya de nuevo en Galicia, con el saco de mimos cargado, pero como siempre ocurre este día, lleno de melancolía y pena, por una semana tan intensa como bonita.

Así es la vida, y así tiene que continuar.
Domingo de Resurrección lluvioso, ya de nuevo en Galicia, con el saco de mimos cargado, pero como siempre ocurre este día, lleno de melancolía y pena, por una semana tan intensa como bonita.

Así es la vida, y así tiene que continuar.
Llega la vuelta para todos posso. Yo estoy ya preparando la maleta para salir para Talavera en un ratito.
Espero que lo hayais pasado genial por el sur, (estoy segura de que fue así 😉 )
Mil besoss