Hacer que los ordenadores funcionen bajo reglas quánticas en lugar del sistema tradicional consiguiendo de esta forma cálculos infinitamente más rápidos que los actuales.

Eso es lo que estudia e intenta demostrar e implementar el barcelonés Juan Ignacio Cirac Sasturain, un joven físico que dirige el departamento de óptica cuántica del Instituto Max Planck de Alemania,y que ha ganado el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2006, que se falló hoy en Oviedo.

Indagando un poco en eso de la “óptica cuántica”, la Wikipedia nos dice que “es un paradigma de computación distinto al de la computación clásica. Se basa en el uso de qubits en lugar de bits, y da lugar a nuevas puertas lógicas que hacen posibles nuevos algoritmos. Una misma tarea puede tener diferente complejidad en computación clásica y en computación cuántica, lo que ha dado lugar a una gran expectación, ya que algunos problemas intratables pasan a ser tratables.”

Continuando con la búsqueda en internet, encuentro que el Premio Nobel de la física en 2005 fue Roy Glauber, considerado “el padre de la óptica cuántica” por lo que entiendo, que se trata de un tema en alza y que sería capa de revolucionar muchos aspectos de nuestra vida.

50.000 eurillos y la reproducción de una estatuilla diseñada por Joan Miró, es lo que se lleva Juan Ignacio, junto a algo que no tiene precio: el reconocimiento de la sociedad a su importante labor.

Ya sabéis, si queréis ser Premio Príncipe de Asturias, tan sólo debeis tener un pequeño curriculum de 25 páginas.

Vía | 20 Minutos
Ficha de Ignacio Cirac en la wikipedia Alemana