Dicen que estos días las ventas de pantallas planas de televisión en sus variedades TFT y LCD se han disparado hasta el punto de superar por primera vez las ventas de los tradicionales televisores «formato armario».

Dicen también que todo esto se debe al mundial de futbol y por supuesto a la terrible afición que hay en nuestro país por este deporte y las pasiones que nuestra deprimente «ganadora» selección despierta entre la fauna ibérica.

Pero realmente yo creo que tanta venta de teles se debe al debate sobre el Estado de la Nación que comienza hoy en las Cortes. Eso si que es espectáculo y estoy seguro de que el 90% de la población espeñola, cada vez más interesada por los problemas que le rodean, estará pegada a la pantalla para seguir con gran interés lo que se juega en el gran estadio de las cortes.

A fin de cuentas, es como un mundial de futbol, pero en pequeñito. Los dos favoritos, como siempre, Zapatero y Rajoy. En esta ocasión, Rajoy tiene mucho que perder y poco que ganar. Al contrario ocurre con Zapatero que últimamente está perdiendo tanto con esto de la tregua con ETA y las realidades nacionales, que puede ya perder poco y ganar mucho…

Lo que pasa es que las retransmisiones de este debate de la nación son bastante sosas. Siempre los mismos planos, los mismos comentarios y el mismo sonido.

Realmente Televisión Española se tendría que replantear este tipo de emisiones y hacerlas más atractivas a los televidentes.

Así por ejemplo, podrían subtitular a algunos diputados que parece que se han tragado una patata. O poner una cámara superlenta enfocando a las narices de Zaplana cuando escucha hablar a la «vice» de la Vega.

¿Se imaginan a Zapatero con una minicámara como en la fórmula 1? Eso si que serían buenos planos. ¿A quién miraría? ¿A quién se dirigiría? ¿y si se la ponen a Rovira? ¿Se vería algo?

En fin, pasen y vean. Bienvenidos al mayor espectáculo del mundo.