Ayer presenciamos uno de los mejores partidos del mundial. Inglaterra y Suecia se repartieron los puntos y el pase a la siguiente ronda.

La primera parte fue de dominio inglés y la segunda sueco. En las gradas los temidos hooligans se vieron silenciados por la afición de Suecia; responsable, divertida y sobre todo ardiente.

Resulta sorprendente como un país tan frío, casi glaciar, puede transformarse tanto en un campo de futbol y resultar casi abrasadora.

Suecia, aficionado

Suecia jugó una segunda parte casi perfecta. Le falto sólo un golito más. Y no me gustaría un cruce con España.

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