Lo del encuentro de ayer entre Portugal y Holanda es el ejemplo más claro de cómo se le puede ir de las manos un partido a un árbitro.

Es lo que sucede si desde el principio pones el nivel tan alto. Pues que si hay pique entre los dos equipos (que ya viene desde la Eurocopa) y empiezan a darse leña, terminas con 4 expulsiones y 20 tarjetas… Por eso, no me extraña que sudara como un descosío.

árbitro Portugal, Holanda

Un detalle más del partido, fue la lesión de Cristiano Ronaldo que se retiró llorando al banquillo y el marcador claro: Uno a Cero para los gladiadores portugueses.

Más «fotos del día«