Raúl Ordóñez

Cultura digital, running y reflexiones personales con acento andaluz

Mi primer parto en directo

Nunca había asistido al nacimiento de un ternero, o lo que es lo mismo, el parto de una vaca.

Pero este fin de semana, coincidiendo con la visita de mis hermanos y mi cuñada, tuvimos la oportunidad de presenciar, y lo que es más importante, participar y ayudar, con el fenómeno más importante de la naturaleza: la vida.

Estábamos en Castro Riberas de Lea, comiendo en casa de los padres de Wendy cuando apareció su abuelo por la puerta y dijo: “Xosé a vaquiña está dando empuxons”; o lo que es lo mismo, que le había llegado la hora de tener a su vaquita.

Así que Sonia, que es enfermera y mi hermano David y Manuel que adoran los animales dijeron que no querían perder la oportunidad que le había traido la tarde y tiramos para el establo.

Sinceramente creo que mereció la pena porque gracias a Dios y pese a que la cosa se complicó, el ternerillo nació sano y ya hace “mu”. Fue algo que no olvidaré nunca.

Empezamos ayudando a Jose a mover y colocar el animal dentro de la madre para que pudiera salir bien. Para que os hagáis una idea, la cria debe salir con las patas hacia delante como si fuera superman, y para eso es esencial meter la mano por ese sitio de la vaca e intentar colocarlo en esta posición.

David metió la mano, Manu también. Sonia la primera y yo… pues yo grababa con la cámara.

Después se le ataron a las pezuñas unas cuerdas para tratar de sacarlo pero parece que la vaca no había dilatado lo suficiente así que hubo que llamar al veterinario.

Suso acudió presto y veloz y tras intentar nuevamente con nuestra ayuda sacar al animal dijo que había que hacer cesarea.

Fue entonces cuando este que os escribe, que ya de por si es capaz de marearse viendo House, pensó que de un momento a otro se desmayaría.

Pero nada de eso, lejos de desmayarme estuve ahí al pie del cañón viendo como Suso y Sonia operaban a la pobre vaca para sacar finalmente al ternerillo con vida y también a su madre.

Nada más que por ver a cara e emoción de la gente que allí estábamos cuando salió merecía la pena pasar un nudo en la garganta.

Tengo un video de todo el proceso y estuve a punto de ponerlo aquí pero creo que sería un poco desagradable. Mejor contado así que parece un cuento.

¿y vosotros?¿alguna vez habéis asistido a una situación similar?

Anterior

Milagros del Paint

Siguiente

Nana en acción II

4 Comentarios

  1. Bueno, yo he asistido a varios partos pero de mis hamster (de ahí lo del nick). Recuerdo que me levanté un día, vi a mi hamster hembra, Athenea, en un rinconcito quitecita. La cogí a ver si le pasaba algo y uohhhhhhhhhhhh, le colgaban hamstercillos de la vaginilla, jeje. Fue super emocionante, ese día llegué tarde al instituto. Luego observé como les limpiaba la sangre con la boca y como se comía a unos cuantos de la camada.. esto ultimo no me moló.. pero bueno, luego leí que lo hacen pq los hamster al parir saben qué hijo sobrevivirá y cual no, y al que no sobrevivirá lo matan para dárselo de comer a los otros hijos y que así estos crezcan mejor y más sanotes. Jeje.

  2. Lo has contado mu requetebien!!! y te comportaste como un valiente, sin marearte ni ná ;-P

    Yo he visto varios partos. Uno que me gusta contar es el de la vecina del octavo. Le faltaba poquito para salir de cuentas y se quedo atrapada en el ascensor. Al principio todo bien, pero cuando los bomberos no pudieron sacarla por el hueco del ascensor, se empezo a poner nerviosa, y a tener contracciones; y oye, como en las peliculas. Por el hueco del cristal entraba un bombero y salia, luego el asustado marido y padre, el medico, alguans vecinas, y todos alli asomados e intentando ayudar….Claudia, que ya tiene dos años, es la niña del ascensor y un poco de todos los vecinos.

    Besos

  3. Siendo yo un retaco, estábamos pasando el domingo en el campo de unos amigos de mis padres. Justo al lado tenían también una vaquería y una se puso de parto. El becerro venía mal y la vaca estaba exhausta, así que hicieron falta todas las manos posibles para tirar de él. Mi padre tuvo que ayudar. Lo que más me chocó de aquello fue ver a mi padre en ese fregao, cuando siempre ha sido más bien de despacho que de campo.

  4. Hombre con cesárea quizás resulte algo desagradable!Por lo que comentas es idéntico proceso que con las yeguas!He asistido a unos cuántos nacimientos de potrillos y es algo muy bonito también!Saludos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén