Estos días, si el poco tiempo que me queda libre después del trabajo me lo permite, publicaré una serie de post relacionados con el reciente viaje que hemos hecho por Centroeuropa en los que trataré de sintetizar algunas de las cosas que más nos llamaron la atención de cada sitio.

Comenzamos por Berlín.

Mientras aterrizábamos en Tegel, el más pequeño de los tres aeropuertos de Berlín, disfrutábamos de una estupenda panorámica de la ciudad en la que nos llamaron la atención la cantidad de espacios verdes y plazas que decoraban la capital alemana.

Además no destacaban las altas edificaciones como puede ocurrir por ejemplo con Frankfurt, una plaza eminentemente de negocios, aunque si sobresalían principalmente dos: La torre de comunicaciones de la Radio Televisión Alemana y el Hotel Park Inn Berlín, que precisamente iba a ser nuestro alojamiento para los próximos días.

Hotel Park Inn Berlín desde abajo
Park Inn, nuestro hotel en Berlín

Al llegar a Alexanderplatz nos quedamos boquiabiertos al mirar hacia arriba y ver este rascacielos de aproximadamente cuarenta pisos de altura. Además tuvimos suerte y nuestra habitación en la planta 33 estaba mirando a la torre, esto es, hacia el norte y teníamos la ciudad a nuestros pies.

Desde nuestra ventana
Una parte de lo que veíamos cada día

Un gustazo levantarse y encontrarte tal decorado frente a ti cada mañana.

De Berlín destaco su impresionante sistema de transporte público que combina a la perfección, tranvía, metro y suburbano. Por supuesto, una tierra llanita y una mentalidad bastante ecológica ya hacen el resto para que la gente también se anime, y mucho, a coger la bicileta.

Son los alemanes un pueblo bastante desarrollado y no me extraña que estén a la cabeza de Europa porque todo lo que hacen lo hacen bien.

En segundo lugar también me gustaría destacar la impresionante oferta cultural de la ciudad, con su isla de los museos, entre los que se encuentran alguno tan interesante como el de Pérgamo, el de Aviación, o el de Arte Egipcio. La Catedral, La Victoria, la Puerta de Brandemburgo, la biblioteca nacional, la ópera, la universidad… son también visitas obligadas si vais a Berlín.

Catedral de Berlín
Foto nocturna de la Catedral de Berlín

Universidad
Fachada de la Universidad

Columnas
Aquí el menda en el Museo de Pérgamo

Pero sin duda, nos quedamos con las sensaciones que te regala una ciudad con un pasado tan reciente como crispado por aquel muro de la verguenza del que ahora paradójicamente todos se sienten muy orgullosos. Ese muro del que ahora sólo queda una cicatriz y que la dividió en dos mitades que aún hoy suspiran cada día por la tranquilidad de volver a verse.

Muro de Berlín
El muro, ahora reconvertido en una galería de arte

Por aquí pasaba

En resumen, una de las capitales que más nos sorprendieron en este viaje. Si la visitáis os encantará y por supuesto no os olvidéis de la cerveza y las salchichas 😉

Más info | Guía para visitar Berlín