Hace justo cuatro años también tuve, como millones de españoles, mi día de reflexión antes de unas elecciones generales. Creo que todos nos acordamos perfectamente de lo que pasó.

Ayer un hijo de puta le pegaba tres tiros a un exconcejal socialista a las puertas de su casa y delante de su familia. El macabro destino y la desgraciada realidad del terrorismo han vuelto de nuevo para tratar de infundir miedo y separación entre los españoles. En esta ocasión no ha sido el terrorismo islámico, sino el de ETA. La misma mierda.

Esta mañana Sandra, una de las hijas del asesinado Isaías Carrasco, ha leído un manifiesto al término de la concentración de repulsa al atentado en Mondragón con un llamamiento muy claro:

Mi absoluta repulsa contra ETA y mis más sinceras condolencias y apoyo a la familia de Isaías.