
El que avisa no es traidor y desde hace un par de semanas ya estoy recibiendo mis primeras clases de pádel.
La verdad es que estoy encantado y animo a todo el que le guste este deporte a que se tome un poco de tiempo en la formación porque notará mejoras en su juego rápidamente. Sobre todo, los que venimos del tenis, que tenemos muchos vicios que olvidar y muchas cosas nuevas que aprender. De momento ya hemos visto la derecha, el revés… y en la próxima sesión tocará la volea. Estos tres golpes conforman la “santísima trinidad” de este deporte y dominarlos resulta básico para un buen juego.
Os iré contando los avances y a ver si algún día me animo con algún vídeo. Hoy simplemente me gustaría compartir con vosotros algunas de las cosas más importantes que he aprendido durante estas semanas:
- En pádel no gana el que mejor juega, sino el que menos falla; se trata de un juego de porcentajes.
- Cada uno de los movimientos en la pista están cargados de ciencia física: entran en juego distintos objetos, fuerzas, movimientos, trayectorias, tiempos y velocidades. Eres deportista, pero también matemático
- En relación con lo anterior, si fallamos podemos ser capaces de identificar por qué lo hemos hecho mal.
- La pared puede convertirse en tu peor enemigo, pero también y sobre todo, en tu mejor aliado.
- El juego y posición de pies permite que el golpeo sea mucho más preciso. Hay que encarar el golpe con las piernas alineadas, en la dirección hacia donde queremos que vaya la bola y el cuerpo algo flexionado como si fuésemos montados en una tabla de surf.
- Agarrar la pala correctamente es básico. Un pequeño cambio en la empuñadora determina el éxito o el fracaso.
- Hay que “saludar” a la pala contínuamente para situarte y orientarte espacialmente y poder golpear a la bola con la mejor situación posible.
- Habitualmente el mejor jugador de la pareja suele ser también el más agresivo/atacante y se suele situar en la zona de revés. Pero no olvidemos que se trata de un juego de equipo y sin tu otro “50%” no eres nadie
- El golpe de revés es uno de los más efectivos y versátiles al contar con la fuerza de la pierna de apoyo y el hombro del brazo que golpea.
- Lo último (de cosecha propia): tan importante es la técnica, como el físico, como la fortaleza mental.

Torero! Torero! A ver si en la próxima faena cortas las dos orejas y el rabo!