Esta mañana estaba más nervioso que un pavo escuchando una pandereta. La razón no es otra que el nuevo iPhone 3GS que podéis ver sobre estas líneas.

Probablemente estemos ante uno de los dispositivos mejor preparados para conectar nuestra vida real y virtual allá donde estemos y que además, no olvidemos, hace las veces de teléfono.

Ya sabéis que hasta ahora había curado el gusanillo con un iPod Touch. También utilizaba para mi trabajo una Blackberry Curve, que aún con buena batería, calidad de audio y un teclado insuperable, tenía muchísimas limitaciones a la hora de utilizar una inmensa mayoría de servicios web y los pocos que podía, lo hacía de forma lenta y un pelín cutre. Me ha sacado de muchos apuros, pero creo que es el momento de su jubilación.

En cuanto al nuevo iPhone, ya había hablado gemido por él; el destino (o un ser superior), ha querido traerlo hasta mis manos en la misma semana de mi cumpleaños y mi aniversario con Wendy. ¡Así que mil gracias!

Pocas cosas os puedo decir ya que no conozcáis de esta maravilla tecnológica, aunque ahí van algunas curiosidades:

Entre sus nuevas características destacan una mayor velocidad de proceso, que hace que los programas funcionen hasta el doble de rápidos que en su antecesor. No en vano, la S del nuevo iPhone significa “speed” (velocidad). Y es cierto que corre. La fluídez que ya caracterizaba al anterior modelo se ha visto multiplicada.

La nueva cámara autofocus del iPhone, de 3 megapíxels, tiene una característica muy útil: permite enfocar directamente a un objeto o una parte del encuadre con sólo tocarlo en la pantalla. El resultado son fotografías nítidas y de colores vivos. La misma cámara permite grabar también vídeo a 30 fps y, posteriormente, hacer una pequeña edición del mismo para recortar una parte. A la hora de guardarlo, se puede enviar directamente a una cuenta de YouTube.

Otro cambio del teléfono es una brújula interna que permite tener como referencia el norte geográfico o el magnético, a elección del usuario. Esta aplicación no sólo va a complementar de maravilla el GPS asistido del iPhone (TomTom está a punto de lanzar su programa navegador), sino que Apple espera que la novedad se utilice también en la programación de videojuegos.

La batería ha mejorado y el consumo de energía se ha optimizado con el nuevo sistema operativo. También es destacable la capacidad del nuevo iPhone para utilizar redes de datos HSDPA a 7,2 Mbps, aunque esta velocidad no está disponible para los usuarios.

Entre las más asombrosas novedades del nuevo iPhone está la capacidad de que su propietario lo localice en un mapa de Google desde cualquier ordenador con internet aunque se lo hayan robado o lo haya perdido. Esta opción sólo la pueden utilizar los abonados a MobileMe. El teléfono puede proyectar en la pantalla un mensaje que no se puede quitar y de emitir un pitido de alarma durante dos minutos seguidos aunque esté en modo silencioso. Además, el dueño del teléfono puede borrar a distancia todos los datos del teléfono y volver a restaurarlos si lo recupera.

El iPhone puede ser utilizado con esta actualización como módem para cualquier ordenador, al que se conecta mediante cable USB o Bluetooth. Esta utilidad era una de las reclamaciones de los usuarios y Telefónica la anunciará en sus promociones.

Una de las aplicaciones más espectaculares del nuevo iPhone 3.0 es el control por voz, que permite numerosas acciones en el control del iPod y del teléfono. Por ejemplo, puede decirse «llamar a» y una serie de números, y el iPhone los marcará al instante. Si se le pide un nombre, lo selecciona de una lista de contactos. En el caso de que se le diga «llamar María» y usted tenga tres personas con ese nombre, le dirá los apellidos de todas ellas para que seleccione una con sólo repetir el apellido. También son nuevos los auriculares, que además del interruptor para descolgar llamada y micrófono ahora llevan control de volumen…

Tenéis más información en la página oficial y prometo que poco a poco iré subiendo a mi canal de YouTube algunos vídeos de prueba.