Las consecuencias de tener unos gobernantes analfabetos digitales y una prensa inadaptada

Matar moscas a cañonazos; entrar como un elefante en una cacharrería; ponerle puertas al campo…

Cualquiera de estas populares expresiones sirve para resumir lo que el Gobierno pretende hacer con el proyecto de Ley de Propiedad Intelectual, y que obliga a Google, y otros agregadores, a compensar a los editores algunos editores por publicar sus contenidos sujetos a derechos de autor.

Una medida tan injusta como ineficaz que deja patente el deficiente conocimiento que tienen nuestros gobernantes en materia digital, al tratar de adulterar y condicionar el principal ADN que mueve la red: los enlaces. Tratar de imponer una tasa a plataformas que promocionan y posicionan noticias va contra natura del propio medio Internet y solo podrán causar, a la larga, más problemas y desventajas que beneficios.

Pero no tratemos de echar la culpa únicamente al gobierno. En este despropósito de medida también hay otros responsables (y benefactores) directos: las grandes cabeceras mediáticas de este país, grandes grupos editoriales, que no han sabido ni han querido adaptarse al nuevo entorno de información que exige la sociedad digital, con modelos de negocio obsoletos y deficitarios que enquilosan una industria agonizante. Una industria incapaz de encontrar las soluciones a las que sí han llegado en otros mercados homólogos como el de la música.

Sus pataletas, rabietas, y en definitiva, su presión, parece funcionar en unos políticos seducidos por la idea de beneficiar a la misma prensa sobre la que tendrá más capacidad de influir a partir de ahora. Se puede decir más alto, pero no más claro.

Diez claves para ser un buen pescador de noticias

Ahora que nos encontramos en plena edad de oro de la economía de la atención, resulta fundamental filtrar las noticias más relevantes entre la maraña de contenidos que continuamente se publican en la Red. Existen agregadores como Menéame o Bitacoras.com en los que los usuarios pueden sugerir contenidos interesantes para el resto de la comunidad. El fenómeno también se está trasladando a redes sociales, desde donde también se comparten muchísimos enlaces.

Este artículo está especialmente dirigido a usuarios de todos los colores y sabores que con frecuencia comparten información en la Red. En el caso de periodistas el instinto y habilidad para «pescar noticias» casi se tendría que presuponer, como el valor en la mili, pero espero que a más de uno también le sirva de utilidad. A continuación, algunos consejos para encontrar y dar a conocer los mejores contenidos de la red y de paso subir tu «karma» y mantener una buena «reputación digital«:

  1. Uno de los principales «cotos de pesca» de noticias son los compartidos de Google Reader, Twitter o Facebook. Si cuatro ojos ven más que dos, imagínate cuatro mil… Por eso es recomendable que sigas a mucha gente que habitualmente comparte contenido interesante. Muchas veces se tratarán de noticias publicadas en otros idiomas y que perfectamente podemos adaptar o traducir al español.
  2. Aunque un alto porcentaje de contenido relevante lo suelen difundir un pequeño número de grandes blogs y medios de todo el planeta, piensa que existe una larga cola formada por miles de blogs y medios humildes en los que a veces encontramos historias maravillosas. Por eso, no menosprecies un enlace sólo por la dirección de la fuente original. Te sorprenderás de las perlas escondidas que existen en muchos rinconces desconocidos de Internet.
  3. Tampoco menosprecies otros medios alternativos a Internet como la radio o la televisión. Aunque normalmente la información que se emite en ellos ya la has «consumido» antes en la Red, en ocasiones hay noticias singulares, que precisamente por estar alejadas de la Red, pueden llamar enormemente la atención. En este sentido también destaca la información local, a la que grandes blogs y medios de Internet no pueden acceder y en la que diariamente también encontramos información relevante, curiosa y original.
  4. Sabrás que estás ante un «buen ejemplar» de noticia cuando toque tus sentimientos; cuando sonrías, cuando te emocione, cuando te estremezcas o cuando al verla pienses en tu interior «vaya tela»; eso sí, no te flipes al momento y antes de compartirla asegúrate que no se trata de una información ampliamente extendida ya en la Red.
  5. Piensa en cómo son los enlaces que suelen llamarte la atención a ti, como usuario, y en los que habitualmente haces click: tipo de dirección (medio, blog, nacional o extranjero, palabras clave que utiliza) y aplícate el cuento.
  6. En relación con lo anterior el título elegido para compartir y promocionar la noticia es fundamental, repercute directamente en su atractivo y por ende, en el número de personas que harán click. Piensa que no es lo mismo titular «Alonso estrena coche» que «Así es el nuevo coche de Alonso»
  7. Cuando descubras y compartas una noticia, encárgate de encontrar la fuente original y reseñarla. Es señal de elegancia y ensalza tus buenas prácticas que hagas eso. Desgraciadamente estamos acostumbrados a ver como muchos blogs y medios se olvidan de que, al igual que hacen los buenos pescadores, hay que devolver a la red, todo lo que la red nos da.
  8. Aunque cuesta llevarlo a la práctica, (a mi me ocurre), no utilices la amistad como criterio para recomendar anotaciones. El grado de separación que tengas con el autor de la noticia original es directamente proporcional a su posibilidad de éxito y difusión cuando la compartas.
  9. A veces una búsqueda con palabras clave con «increíble», «maravilloso» o «espectacular» en servicios como Google o Bitacoras.com puede ofrecernos resultados muy sabrosos para promocionar.
  10. Los seres humanos somos tan sencillos que nos encantan los consejos, recopilaciones y enumeraciones de casi cualquier cosa: una noticia del tipo «Los diez x más x del mundo», es casi garantía de éxito. Eso sí, recuerda buscar la originalidad y asegúrate de que la información no sea más vieja que Matusalén.

Feliz pesca a tod@s y recordad, juntos estamos transformando este mundo.