Del departamento de vídeos flipantes que pululan por la red hoy rescatamos uno de esos momentos mágicos que ocurren alguna vez en la vida en algún lugar del planeta y que determinados seres humanos tienen la suerte de disfrutar.

Ocurrió durante un concierto en Leipzig (Alemania), el 7 de julio de 2013 y el responsable no es otro The Boss.