Curar con cariño: David y Dune

Enorme alegría y orgullo he sentido al ver en la portada de diario Ideal a mi sobrina Dune, la perra de mi hermano David, un animal tan deliciosamente cariñoso como responsable en su trabajo, ya que Dune está especialmente adiestrada para ayudar en terapias a muchos enfermos como los que sufren algún tipo de daño cerebral.

El reportaje, firmado por J.E. Poveda, explica como se desarrolla cada una de las sesiones en las que intervienen Dune, Golden Retriever de 2 años y David Ordóñez, adiestrador canino, responsable de la delegación de EDUCAN en Jaén y especialista en este tipo de terapias asistidas por perros. Aquí tenéis a ambos en acción en la asociación ADACEA de Jaén:

‘Dune’ es una perrita educada. No sólo porque lleva dos años de entrenamiento diario con David en Educán para ser útil en las terapias. Cuando entra, saluda a todo el mundo. Uno a uno, se para a los pies de los ocho pacientes, que la acarician y la saludan. Para una persona con daño cerebral grave, puede ser un ejercicio complicado: coordinar los movimientos, alargar las manos para pasarlas por el lomo o la testuz del animal. Si la movilidad está demasiado reducida, la perra se encarama con sus patas delanteras sobre las piernas del paciente, y se pone a su alcance. Para otros el esfuerzo es hablarle. Junto a David, tres auxiliares los animan. «Dile que está guapa hoy, dile que te alegras de verla», animan. En la segunda pasada, no bastará con hablarle y acariciarla. Además tendrán que cepillarla.

Os invito a leer el reportaje completo: La asociación de daño cerebral ofrece terapias asistidas con una perra en Jaén

Tengo un encantador de perros en la familia

Recuerdo que cuando era pequeño, a pesar de tener tres años más que mi hermano David, yo era el más miedoso de los dos. Normalmente él siempre sacaba las castañas del fuego cuando la cosa se ponía peligrosa.

Un día estaba jugando cerca de casa con mis amigos y por supuesto con David -no me quedaba más remedio, siendo hermano mayor, que acarrear con él-. Tratando de hacernos los graciosos, empezamos a tirar chinitas a un perro, que había en un jardín; pensábamos que sería incapaz de salir de allí. Cuál fue nuestra sorpresa que el can no sólo saltó de aquel lugar sino que empezó a ladrarnos enfurecido y enseñaba los colmillos como si fuera a devorarnos vivos.

Fue entonces cuando un meco de seis años al que siempre llamábamos canijo, se puso frente a la fiera con una templanza y una serenidad propias de un superheroe y consigió calmarla hasta el punto de la sumisión. Desde aquel momento, supe que la relación de David con los animales, y en especial con los perros, era muy especial.

Han pasado ahora más de veinte años desde entonces y David no sólo ha continuado disfrutando con su pasión, sino que también se dedica profesionalmente a eso. Es Educador canino y Técnico en Modificación de Conducta. Como responsable de la Delegación de EDUCAN en Jaén trata de hacerle la vida más fácil a las personas que tienen problemas con sus perros y creedme si os digo que he visto cómo conseguía corregir situaciones y mejorar las actitudes de perros que tenían verdaderamente desesperados a sus amos. Yo siempre digo que es como un psicólogo de perros, incluso algo más, porque además lleva a cabo todo tipo de adiestramientos como los que véis en el vídeo que encabeza este post.

La mayoría de las veces se trata de problemas en los que el dueño del animal tiene mucho que ver y su tarea también es enseñar a las personas a tener una mascota con responsabilidad. Sólo así podemos llegar a disfrutar de los perros y ellos de nosotros, como nos merecemos.