Cinco claves para entender lo que ha sido interQué 2013

El viernes pasado se celebró interQué y la entrega de Premios Bitácoras y me gustaría, a través de este post y desde la visión como organizador, aportar algunas cifras, datos y enlaces que resuman lo que se vivió dentro y fuera del encuentro:

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Llamamiento a la responsabilidad digital

Esta anotación está especialmente dirigida a todas esas personas que hacen un uso básico de la red.

Me refiero a aquellas que sólo se conectan, por ejemplo, para realizar alguna búsqueda en Google, recibir y reenviar todo tipo de correos electrónicos graciosos o dramáticos, conectarse al Messenger o al Skype, subir alguna foto a Facebook y aceptar casi cualquier cosa que se mueva en esta red social…

Así que, sin ningún tipo de acritud, y con la mejor de las intenciones, pueden darse por aludidos titos, titas, cuñados, cuñadas, madres, suegros, suegras, amigos de los cuñados, jefes de los amigos de los cuñados, primos de los jefes de los amigos de los cuñados… y demás fauna que a diario utilizan este medio de una forma totalmente irresponsable. Y me explico:

Si habitualmente ninguna de estas personas abriría las puertas de su casa o su empresa a un desconocido, o por ejemplo, se llevan las manos a la cabeza al ver una noticia en el periódico o televisión sobre diferentes fraudes, o incluso yendo más allá, cuando reciben una llamada comercial a las tres de la tarde ponen el grito en el cielo argumentando que se trata de una molestia innecesaria y que están cansados de este asoso y derribo… entonces, ¿Por qué no tienen ningún reparo en internet para apoyar todo aquello que en el mundo analógico están criticando? ¿No es esta una actitud irresponsable?

Soy muy consciente de que la revolución digital ha pillado a muchos «tarde» y la adaptación a este nuevo entorno cuesta. La brecha digital que existe en nuestra sociedad es por tanto incuestionable y por eso abogo por una formación contínua en todas las edades y sectores de la población. En la medida de mis posibilidades, siempre trato de explicar a gente con la que me relaciono, cómo se debe usar Internet y cuáles son los principales riesgos y peligros (si es que los hay), pero aún así me cuesta mucho entender, cómo a estas alturas de la película, todavía hay gente de a pie, que utiliza Internet de una forma incoherente.

Raro es el día que no recibo un correo con copia abierta a cientos de destinatarios que a su vez van a reenviarlo a otros cientos y así sucesivamente, con una niña perdida, o a la que falta un brazo, o a la que hay que donar 100 dólares para que pueda ser operada de urgencia en un hospital de Chicago. Niña que por supuesto no existe, doctor falso y mentiras a tutiplén. Malditos hoax. Pero si ninguna de estas personas en su sano juicio se creerían estas historias en el mundo físico… ¿entonces por qué se lo creen en el mundo digital?… y lo que es peor, ¿Por qué siguen alimentando el bulo?

Mención aparte merecen las aplicaciones de Facebook para saber quién visita tu perfil, para contarte el chiste de tu vida, o para abrir una galletita de la suerte y saber qué clase de animal eres en el horóscopo chino. Aplicaciones que estas mismas personas insisten en compartir con toooooooooooooodos sus contactos en una especie de histeria colectiva que algún día de estos terminará en apocalípsis.

Personas con vello púbico, con carrera, con reputación y amplia vida social. Sí, son esas mismas personas que a diario se empachan de galletitas de amor en la red y se desaniman porque a su granja en Facebook le faltan unas vaquitas… Por favor, dónde vamos a parar.

El no entender o conocer una herramienta, no implica que se tenga que hacer un mal uso de ella. Tampoco es excusa la edad o el «esto ya me ha pillado un poco tarde y total, para lo que lo uso… no me hace falta más». Sí que hace falta más, señores. Lo que hace falta son ganas de aprender, igual que uno aprende a cocinar, a conducir o a bailar salsa. Aprender día a día, cada vez un poquito más, y ser un poquito más críticos con todo lo que «nos llega» a través de Internet, igual que ya lo somos con lo que nos encontramos en la prensa, la tele o la vida real…

Somos muchos los que queremos ayudar porque al final redundará en el bienestar de todos y en el avance digital.

Por favor, si estás de acuerdo con este texto, difúndelo para que entre todos podamos poner un poco de cordura en este mundo de la red.

El renacimiento del periodismo es posible gracias a Internet

Que uno de los principales y tradicionales diarios nacionales haya decidido reemplazar su cabecera en papel y rebautizarse con el nombre que utilizan en internet, dice mucho de los cambios que está experimentando el mundo del periodismo en la actualidad y que irremediablemente han sido desencadenados por el poder de las nuevas tecnologías e Internet.

Por eso me resulta un tanto romántico que aún muchos programas de televisión y radio, hagan un repaso diario a las portadas de los periódicos en papel cuando la mayoría de ellos tienen mayor audiencia en la Red que en los kioskos. ¿No tendría más sentido que repasaran sus ediciones digitales que además están actualizadas en tiempo real?

Todo llegará. Internet llama cada vez más la atención de una sociedad que quiere estar conectada. Por eso se ha convertido en el tercer medio en inversión publicitaria en España. En algunos países como Reino Unido, ya es el primero.

Aunque algunos aún se resisten, estoy seguro de que muchos directivos de grandes medios de comunicación y ya no sólo hablo de la prensa, se están arrepintiendo de no haber apostado más por la Red, cuando miles de voces susurrábamos que este era el futuro. Por eso ahora tienen que dar golpes forzados de timón para poder encontrar su hueco en el nuevo ecosistema que requiere la información. Nuevos modelos y formatos digitales para atender las necesidades de un público que ya vive conectado. Un momento emocionante. A todos, bienvenidos a la conversación.