El significado de la Semana Santa

‘La Media Careta’ es un estupendo documental de Juan Polo sobre el significado de la Semana Santa para la sociedad actual. A través de distintos testimonios se intentan descifrar las claves que entablan el sentimiento cofrade con la fe y la religiosidad de un hecho vivido de manera distinta en España. ¿Todos los que participan en una estación de penitencia tienen el mismo fin? ¿Qué busca la sociedad en la Semana Santa actualmente?

Lo encontré gracias a la amiga, profesora y bloguera malagueña Sonia Blanco. Y hablando de Semana Santa, yo ya estoy por Andalucía para vivirla a mi manera. ¿Y para tí, qué significa la Semana Santa?

La realidad de Internet

Se nos llena la boca al hablar de trending topics en Twitter, de las últimas tendencias en social media, de los servicios más cool del momento como foursquare o chatroulette, de ge-pe-eses, iPhones, Androids y tantas otras hierbas, que parecemos estar situados en la cima de las comunicaciones de toda la historia universal intergaláctica y que nuestra civilización entiende y domina per se el nuevo medio de forma tan poderosa como revolucionaria.

Siento desilusionar: no es así.

Por desgracia, y por mucho que nos pese a todos los que a diario trabajamos en el medio, la realidad de Internet es bien distinta, al menos para el 99% de la población que os aseguro no conoce muchos de los rimbombantes términos que decoran el primer párrafo. Sólo hay que salir a la calle, preguntar a nuestros familiares, a nuestros primos y abuelos, a nuestros amigos de toda la vida, para entender que hay mucho camino por recorrer.

Porque aunque nos guste mirarnos el ombligo, celebrar grandes eventos, redactar elaborados informes, editar libros, y ensalzar los avances que en pocos años ha experimentado la sociedad gracias a Internet, lo cierto es que los beneficios sólo llegan a unos pocos y somos muy pocos los que participamos y transformamos realmente el medio. Prometido.

Quizá deberíamos extrapolar los valores sagrados que imperan en el mundo digital más allá de sus propias fronteras. Me refiero a la neutralidad, la universalidad, la participación y la democratización que parece impregnar cualquier contenido que puebla la Red y que defendemos a capa y espada los que aquí habitamos. Quizá deberíamos dejar de adularnos y abrirnos al mundo que hay ahí fuera; predicar con el ejemplo y compartir de verdad Internet con los que tienen que ser sus verdaderos protagonistas: las personas.

Porque somos personas las que están detrás de una web, una pantalla un teclado o un dispositivo móvil. Porque somos las personas las que hacen avanzar la sociedad en campos como la medicina, las leyes o el deporte. Es muy fácil criticar argumentando que faltan medios, que el sistema educativo es ineficiente y que a la sociedad sólo le interesan ciertos temas. Puede ser, pero tenemos en nuestras manos la posibilidad de enseñar a nuestro entorno cómo es la Red y cómo se usa; implicar a nuestros padres, a nuestros hijos, a nuestras empresas y políticos: democratizar y universalizar realmente Internet en el sentido estricito de estas palabras. Este debe ser el verdadero compromiso y la realidad a la que debemos aspirarar los que ahora construímos el medio: que Internet sea de todos, por todos y para todos.

Lo que son las cosas…

En el siguiente vídeo podéis ver a un hombre tocando «gratuitamente» el violín en el metro de Washington, esperando que algún alma caritativa se fije en él y le deje algún centavo…

…Pero qué pensaríais si os digo que esa persona es ni mas ni menos que Joshua Bell, un importante violinista que cobra sus conciertos a razón de 1.000 dólares por minuto de actuación y que el Stradivarius con el que va «armado» cuesta más de 3 millones de dólares.

El experimento forma parte de un estudio sociológico que se puede encontrar en el libro «Sway«, y que refleja cómo para un consumidor, la presentación o apariencia externa de un producto puede ser incluso más importante que su calidad. O visto de otra forma: si a un producto malo, le ponemos un precio alto y una presentación de etiqueta, los clientes pueden llegar a percibirlo como bueno. Así es el comportamiento humano y así es el Marketing.

Vía | GurusBlog